Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Jugadores

El renacer de Toni Villa

Más allá de la última victoria, las piezas del Real Valladolid van tomando forma al tiempo que ciertas figuras van encontrando su sitio, favoreciendo que el equipo de Sergio González vaya pareciendo más consistente en casa y lejos de ella. Una de las grandes noticias, que se suma a los últimos tres puntos cosechados ante el Espanyol, es que el nivel de Toni Villa ante el Granada no era un espejismo. El jugador murciano, después de no contar para el técnico al comienzo de la temporada en La Liga, se reivindica en dos jornadas consecutivas siendo la opción favorita de Sergio para el flanco izquierdo, recuperando sus capacidades para un equipo que mejora con sus prestaciones en ese ala.

Con Toni, Sergio encuentra otro as en la manga con el que crear una interesante simetría en su dibujo, juntando a dos extremos con vocación de interiores que apoyen en defensa y ayuden a la circulación de balón por detrás de los delanteros

Tras una 18/19 ciertamente complicada, yendo de más a menos y lesionándose gravemente en la rodilla para cerca de tres meses, el comienzo de la nueva campaña auguraba al extremo una dura competencia tras las buenas actuaciones de un Waldo Rubio que había enamorado en el tramo final de la salvación del año pasado. Su verticalidad, desparpajo y velocidad en la banda zurda habían alejado a Toni de una titularidad que abandonó por lesión y que fue incapaz de recuperar en las últimas semanas de competición liguera. Tras su primer test en La Liga ante el Granada, en el que cuajó un partido realmente bueno, siendo incisivo desde la banda, asociándose de manera magistral con la delantera y llevando peligro con su último pase, Toni volvió a recordar al futbolista que había enamorado siempre al José Zorrilla. Un jugador técnico, veloz, de gran habilidad para zafarse de los rivales a través del regate y con buena tendencia a interpretar los ataques. Su capacidad para partir de una banda pero ocupar el carril interior le hacían un elemento indispensable para equilibrar un equipo que ya contaba en el perfil opuesto con otro jugador del mismo corte, Óscar Plano, que también ha comenzado con gran nivel esta nueva temporada. Con Toni, Sergio encuentra otro as en la manga con el que crear una interesante simetría en su dibujo, juntando a dos extremos con vocación de interiores, que apoyen en defensa y ayuden a la circulación de balón por detrás de los delanteros.

El Valladolid de Sergio González respira más tranquilo en construcción cuando Toni Villa es el que viste la banda izquierda, buscando la oportunidad para entenderse con Míchel, uno de sus socios favoritos, pero también para apoyar, en salida de balón o a través de la presión defensiva (quizá punto más débil en su hoja de servicio) a su compañero Nacho en el lateral. A pesar de que Waldo Rubio ha sorprendido por su capacidad para llevar a cabo contragolpes efectivos sobre los rivales, su capacidad para apoyar el juego en construcción o incluso para aclarar las jugadas en fase de definición es claramente limitada. Un jugador eléctrico, para momentos y para contextos específicos y que, no debemos olvidar, sigue en crecimiento y maduración, pues aún es un futbolista en progreso. En el caso de Toni, además de las ya mencionadas cualidades para mezclarse con sus compañeros en ataque, se le suma a la ecuación la aparición de Sandro Ramírez. Ambos jugadores comprenden el mismo lenguaje y pueden sacar petróleo a alta velocidad cuando se trata de merodear el área contrario. Un mayor acierto del jugador canario pudo conseguir, ante el Espanyol, una mayor ventaja en varios tramos del encuentro.

Lo que es cierto es que, con apenas setenta y tres minutos ante el equipo nazarí y setenta y cinco ante los pericos, el jugador murciano demuestra que su nivel parece estar de vuelta. Toni Villa parece estar de vuelta y realmente hay pocas noticias mejores que puedan llegar al equipo de Pucela, pues está consiguiendo que su rol encaje a la perfección con un engranaje que necesita urgentemente engrasarse de oportunidades y, sobre todo, de goles que los alejen de los puestos calientes de la clasificación.

Miguel Ruiz Ruiz (@migruizruiz)

Foto: Real Valladolid

¿Algo que añadir?