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Ocampos para romper el molde

El Sevilla de Julen Lopetegui es uno de los equipos que mejor ha amoldado las ideas de lo que demanda un nuevo entrenador en lo que va en este inicio de La Liga. Ya desde un buen inicio, los hispalenses han hecho muestra de su poderío ofensivo, basado en un 1-4-3-3 en el que los laterales son el pulmón del equipo, los jugadores que le permiten al Sevilla acabar las jugadas y, directamente, presionar arriba. Porque no están, sino que llegan volando como aviones. Reguilón y Navas, cada uno de forma distinta, están siendo lo que el Sevilla, como conjunto, de momento no es; profundo.

Las pérdidas de Ben Yedder y Sarabia han sido doblemente dolorosas. Con Julen en el banquillo, no es difícil creer que los planes que tiene para este Sevilla se entenderían mucho mejor con ambos en el XI. Pero, precisamente, si hay un nombre que puede combatir la manca de profundidad, es Lucas Ocampos. El argentino está siendo uno de los mejores futbolistas en este inicio de curso, no tanto por su amenaza al espacio, sino por su amenaza con el balón en parado y las ventajas que crea y genera para que Navas entre como cuchillo en mantequilla.

El jugador argentino no destaca precisamente por sus goles, pero ya suma un par en dos jornadas consecutivas.

La idea de Lopetegui pasa por hacer que pasen muchas cosas en un lapso de tiempo reducido, es decir, un ritmo muy alto pero controlado por Banega, Jordán y Fernando, tres futbolistas que si en algo son muy buenos es en entenderse en escenarios de máxima tensión, alimentando las alas con cambios de juego constantes. Ahí es donde la figura de Ocampos se vuelve realmente necesaria. Su capacidad de desborde, su potencia y su amenaza constante con el balón regalan metros y opciones al Sevilla que, de otra forma, no podría hacerlo. Porque sus laterales gozan llegando, no estando.

El Sevilla está echando de menos que los dos socios de Ocampos acompañen con movimientos / acierto, sobre todo un De Jong al que le está costando mucho encontrarse en escenarios de ritmo alto, adoleciendo una falta de sensibilidad para la asociación y la ruptura, pues el neerlandés es de esperar centros. Eso obliga a Nolito, quien está ocupando el extremo izquierdo, a unos movimientos para los que sus piernas no están preparados. El ex del Celta está lejos del nivel de hace unas temporadas y eso obliga a Reguilón, que está impresionante, a movimientos mucho más largos, prácticamente sin ayuda.

De momento, el Sevilla es en ataque lo que sus laterales y Ocampos están pudiendo ser. En la última jornada de Liga ante la Real Sociedad el argentino firmó su mejor partido, no solo por el golazo, sino por lo que obligaba a la defensa donostiarra, que nunca entendió los amagos y las arrancadas de Lucas. El Sevilla debe crecer desde sus bandas, pero no solo desde los que vienen, sino de los que ya están. Ocampos parece ser el único capaz de sustentar la idea de Lopetegui en un ataque que se pone barreras.

Albert Blaya Sensat (@Blayasensat)

César Manso / Getty Images

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