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Pochettino necesita laterales

El Tottenham Hotspur de Mauricio Pochettino está sufriendo el clásico agotamiento post-éxito. ¿Cuál es el problema? Que pese a parecer que el Tottenham tocó techo la temporada pasada, ese techo, no conllevó ningún título. Ni copas domésticas, ni Premier League, ni tampoco la Champions League, de la que se quedaron muy cerca en la final del Metropolitano. Pochettino se está viendo en una situación extraña, puesto que tras años sin fichar y jugando como locales en estadios ajenos, este año parecía el curso del Tottenham. Reforzando la plantilla sin perder piezas diferenciales, un nuevo estadio impresionante, la convicción de que pueden pelear con los grandes por cotas muy altas.. pero no, este arranque de curso se ha convertido en una pesadilla para los Spurs y para el técnico argentino.

Los rumores de salidas de jugadores importantes como Christian Eriksen o Toby Alderweireld en verano ha despistado a la plantilla, según el propio técnico Spur. Aun así, el Tottenham comenzó venciendo al Aston Villa y rascando un punto en el Etihad Stadium ante todo un Manchester City. Fue solo un espejismo, puesto que el juego, y en consecuencia los resultados no han sido los mejores desde entonces ni en Premier, ni en Copa de la Liga (donde el Colchester United de League One le eliminó), ni tampoco en Champions, donde el Bayern de Múnich endosó un sonrojante 2-7 al conjunto londinense. Las cosas siguen sin mejorar, con muchos problemas en todas sus líneas y con especial énfasis en el apartado defensivo, donde destaca el bajo nivel de todos sus laterales.

La decadencia de Danny Rose y el intermitente Ben Davies en el flanco izquierdo.

Mauricio Pochettino ha probado sistemas con tres centrales o con dos. En ambos casos en el carril izquierdo el puesto lo han ido alternando Danny Rose y Ben Davies. Ninguno de los dos ha demostrado tener nivel para ser titular en un Tottenham con aspiraciones tan ambiciosas. El inglés es realmente endeble en defensa, y lo demostró por enésima vez ante el Liverpool en Anfield en la última jornada de Premier League. Una eterna promesa que no ha explotado y no termina de aportar lo suficiente ni en ataque ni en defensa. No muestra contundencia en las disputas y posicionalmente se le ve errático. Rose no ha sido nunca un defensor nato, pero en ataque hubo un periodo de tiempo donde llegó a convertirse en arma importante de las ofensivas de los Spurs, pero ese tiempo ya pasó.

El caso del galés Davies es bien parecido al de Rose. Siempre ha parecido que podría ser una solución al problema del lateral izquierdo, pero en cada oportunidad ha terminado por decepcionar. Un lateral -o central- al que siempre se le ha puesto la etiqueta de defensivo, y que quizás eso le ha privado de tener mayor protagonismo. Queda como anécdota su buen hacer como carrilero con tres centrales por detrás para equilibrar al equipo teniendo un homónimo por derecha con mayor proyección. También es una opción interesante verlo como central izquierdo en línea de tres atrás. Pese a su tendencia conservadora, cabe mencionar que sus centros han dado muchos goles al Tottenham, pero no ha sido suficiente. Un defensor bastante más preparado que Rose para aguantar atrás, con menos proyección ofensiva, pero con más efectividad al centrar. Suena extraño que no juegue más minutos, pese a no ser una solución real al problema.

Serge Aurier volviendo tras una larga lesión, Walker-Pieters sin dar el salto definitivamente y Foyth y Davinson Sánchez reconvertidos en el lateral derecho.

Kieran Trippier cuajó una temporada esperpéntica el curso pasado y aun así fue el titular de un equipo finalista de Champions. El inglés venía de realizar un Mundial espectacular con Inglaterra, pero su temporada 2018-2019 decepcionó tanto que su salida al Atlético no fue traumática en Londres. Hasta ahora. El Tottenham está echando mucho de menos a Trippier, más aún viendo el nivel que está mostrando en el Atlético de Madrid. El hueco dejado es tan grande que Pochettino ha llegado a reconvertir al lateral a dos centrales que, a priori, no parecían tener alma de laterales. Y así lo confirmaron. Ni Davinson Sánchez ni Juan Foyth convencieron a nadie jugando en derecha, anulando prácticamente esa banda en el ámbito ofensivo y no siendo suficientemente contundentes atrás.

Los laterales del equipo, en teoría, son Serge Aurier y Kyle Walker-Pieters. Un veterano lateral marfileño que llegó del PSG en el verano de 2017 y que nunca se ha hecho con el puesto, disfrutando de menos minutos cada temporada, debido también a sus innumerables lesiones. Aurier es fuerte en las disputas y con un buen golpeo, aunque lejano del que tenía Trippier. Es un lateral que sufre en transiciones y cuando tiene el balón en estático, con alta tendencia al error. Como frente al Liverpool, donde terminó cometiendo el penalti decisivo. El otro candidato es un joven canterano del club de 22 años, que empezó a sumar algunos minutos la misma temporada que llegó Aurier. Ha jugado realmente poco para el problema que tiene el club en esa posición. Tiene potencia y descaro, sumándose al ataque con facilidad, aunque tiende también al error. Podría ser su temporada si Pochettino le da la oportunidad de jugar con asiduidad, aunque a corto plazo no parece tampoco una solución definitiva al problema de los laterales. La realidad es que el Tottenham necesita o bien reconsiderar la posición de lateral, pidiéndoles cosas distintas a las que tienen que dar ahora, o continuar con la misma idea pero traer caras nuevas, porque los laterales actuales de Pochettino están lejos de poder ofrecer las garantías que demanda un equipo de las aspiraciones de este Tottenham.

Unai Valverde (@unaaivalverde)

Jan Krueger / Getty Images

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