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Sevilla y Atlético entre dudas

Estamos viviendo una Liga tremendamente igualada en lo bajo. Los grandes (FC Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid) han pegado un bajonazo considerable respecto a otras ediciones. De ahí que la peor puntuación del Barça desde 2003 le sirva para ir líder ya entrado el mes de noviembre. Granada y Real Sociedad se han colado, con un gran fútbol, en el sitio de los mejores. En el Sánchez Pizjuán se midieron hispalenses y colchoneros en uno de esos partidos marcados en rojo en el calendario de todos los futboleros. El partido, que tuvo de todo, dejó una extraña sensación a «casi».

El partido, como entendió ya en la previa el Cholo Simeone, estaba en las bandas de los locales. El Sevilla tiene en Navas, Reguilón y Ocampos tres motores ofensivos de primer nivel, cuchillos que perforan y generan para, sobre todo, la segunda línea de los de Lopetegui. Un Julen que decidió jugar con defensa de tres y lanzar así a Navas y Reguilón al ataque sabiendo que tenía un colchón de seguridad detrás. Como si en línea de 4 no atacaran igual. Ocampos, apartado de la banda, aparecía por distintos sitios, aunque se notó ese cambio de demarcación y le costó más tener continuidad en el juego, alejado del pico del área con Navas desdoblándole por la banda.

Navas y Reguilón no tuvieron tanta incidencia como en jornadas anteriores.

Simeone sigue inmerso en dudas. Muchas dudas. El Atlético se encuentra en un proceso tortuoso de adaptación, de re-reconocimiento. Es un equipo nuevo, distinto, y que se nota que quiere ser «otro», que no quiere seguir siendo el que se doctoró en 2014. Tras un verano de regeneración, el Cholo sigue buscando una nueva forma de vestir sin abandonar la esencia. Cambiar de ropa sin perder el estilo. De momento, sin embargo, son más las dudas que las respuestas. Los cambios de sistema (1-4-4-2, rombo, defensa de 3…) se acumulan y lejos de ser una ventaja competitiva termina siendo un cacao en el que se sumen jugadores como Saúl o Koke, los pilares de este equipo.

Así pues, la puesta en escena del Atlético de Madrid fue tibia, más enfocada en taparse que en proyectar a sus jugadores. El Atlético ha encontrado en Trippier y Lodi a dos puñales, dos laterales que suman mucho y ante la falta de desequilibrio (más allá del de Correa y Vitolo en momentos puntuales), proyectarlos es esencial. Es el Plan Ofensivo del Cholo. Ante la amenaza del Sevilla por fuera, los colchoneros se protegieron y ataron a sus laterales cerca de la posición de Oblak, con un Koke muy trabajador, ayudando a tapar a Navas + Ocampos. Así, el Sevilla llegaba, pero no desordenaba. Lopetegui sí tiene un plan y una idea, pero le falta alguna pieza de calidad para terminar de que se imponga. Solamente con Ocampos se queda corto.

Tras el descanso, el Cholo dio entrada a Arias por Trippier y ese cambio fue el señuelo que espoleó a los visitantes. Thomas Partey (el mejor pasador del Atleti) empezó a recibir de cara y en zonas en donde podía decidir. Entonces el Atlético fluyó. Correa, que es un demonio en escenarios de ritmos elevados y donde su equipo va con el viento a favor, apareció en muchos sitios, desajustando la defensa local. El centro lateral, con Costa + Morata cargando el segundo palo (zona de Navas) sí tenía sentido, y el Atleti empezó a encontrarse cómodo. Acabó el partido en tablas, pero con la sensación de que a ambos conjuntos les faltó algo para terminar de irse contentos a casa. La Liga avanza, y siguen siendo muchas las dudas que hay sobre el tapiz.

Albert Blaya Sensat (@Blayasensat)

Aitor Alcalde / Getty Images

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