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Sergi Darder ensamblando el plan de Machín

Implantar un modelo de juego o un esquema completamente diferente a lo que se venía desarrollando hasta el momento no es tarea de dos días. Aunque en la élite todo resulta más sencillo. La experiencia y capacidad de entender nuevos automatismos de futbolistas de primer nivel en este caso ayudan a que la transición sea más llevadera. El caso de Pablo Machín en su llegada al Espanyol es un claro ejemplo de ello.

Pasado un mes de trabajo y pudiendo hacer balance ya de sus cinco primeros encuentros disputados, nos encontramos un Espanyol diferente en juego e intenciones, aunque los resultados no sean todo lo positivos que su situación, especialmente en La Liga, demandaba. Tan solo una victoria y tres derrotas en el campeonato doméstico evidencian que, si bien ha habido progresos, aún queda mucho por trabajar en el conjunto perico.

Los resultados no han acompañado al arranque de proyecto de Machín, pero ya se han visto ciertos matices positivos.

Tanto directiva como aficionados eran conscientes de que la contratación de Pablo Machín traía consigo un cambio de sistema. Un hecho que no suponía un inconveniente sino un aliciente por ver la evolución y aclimatación de la plantilla a una idea diferente llamada a alejar al Espanyol del atolladero. Y, aunque los resultados de momento no terminen de acompañar, lo cierto es que ya se ven ciertos automatismos que comienzan a corregir los principales defectos del modelo que trataba de desarrollar David Gallego.

La conexión interior entre la salida de balón y la zona de creación era errática, y esto terminaba por dificultar la fluidez de las combinaciones hacia campo contrario. Un aspecto que la defensa de tres centrales ayuda a corregir generando superioridades ante la presión rival sobre su primera línea y facilitando así las recepciones de un Marc Roca que cada vez va mejorando su rendimiento respecto al inicio de temporada. Esta mejora en la salida de balón está repercutiendo en que veamos a un Espanyol con más control del esférico y mayor capacidad para asentarse con regularidad en campo contrario, un aspecto importante especialmente en uno de los equipos con más dificultades para generar caudal ofensivo de La Liga.

El papel de los carrileros, siempre tan importantes con Machín, cobra especial relevancia también en esa salida de balón perica. Abriendo el campo y estirando la presión rival, suponen una opción para avanzar desde los carriles exteriores. Especialmente destacada está siendo la aportación por sorpresa de Víctor Gómez. El joven lateral, internacional con las categorías inferiores de la Selección Española, está explotando sus virtudes en conducción y asociación por ese costado diestro. Aunque le esté faltando mayor acierto en su último gesto para el centro o la asistencia, su lectura y combinación con el delantero más móvil de la doble punta de Machín está dando mucho rédito al conjunto espanyolista cerca del área rival.

Víctor Gómez y Marc Roca están dando soltura al Espanyol desde alturas distintas. Pero el factor clave del juego de Machín está pasando por las botas de Sergi Darder.

Sin embargo, la pieza clave que está ensamblando todo el planteamiento de Machín es Sergi Darder. Desde un escalón intermedio, siendo el conector entre Marc Roca y los hombres de ataque pericos. El centrocampista balear está alzando el vuelo dada la cantidad de jugadores que le guardan la espalda, sabiendo atacar muy bien el espacio entre pivotes y centrales rivales para orientarse de cara a la portería y ser el máximo generador de peligro del Espanyol cerca de la zona de tres cuartos.

Aunque parece que el mayor problema del Espanyol llega unos metros más adelante. La falta de pegada en área contraria, adoleciendo aún las salidas de Gerard Moreno y Borja Iglesias estas dos últimas temporadas, es el factor que más debe preocupar ahora mismo a Machín. Ahí, las llegadas de Darder desde segunda línea pueden ser diferenciales, aunque con Melendo todavía esperando por encontrar su momento de forma y luchar por un hueco en el once, parece que el de Artá tendrá que diversificar su rol en ese escalón intermedio entre la construcción y la finalización del juego. Allí donde Machín más necesita un futbolista de sus cualidades. Sea como fuere, el proyecto del soriano va tomando forma poco a poco y ya se empiezan a esclarecer algunos roles que nos están permitiendo resaltar ciertos nombres propios para el correcto funcionamiento del plan colectivo.

Dani Souto

Alex Caparrós / Getty Images

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