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Una pareja para Sergio Ramos

La selección española ha entrado en otra dimensión. Tras la histórica y profunda superioridad que mostró en la etapa de las dos Eurocopas y el Mundial de Sudáfrica entre los años 2008 y 2012, el conjunto ha bajado un par de escalones para colocarse a la altura de aquellas selecciones aspirantes pero con un nivel que no alcanza para asignarles el papel de favorita. Auténticas leyendas del fútbol español y europeo como Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Carles Puyol o Iker Casillas han ido echándose a un lado y, a su paso, han dejado un vacío de calidad y jerarquía muy difícil de compensar. De todos aquellos héroes apenas nos quedan supervivientes. Uno de ellos, sin embargo, continúa con la ilusión y la fe de poder hacer algo más por engordar el orgullo del fútbol nacional. El capitán, Sergio Ramos, se aventura como una de las piezas clave para las próximas citas de la selección, siendo la más próxima la de la Eurocopa del próximo verano.

Sergio Ramos es uno de los pocos supervivientes de la época dorada del fútbol español.

Y, partiendo de que su nivel ya no es el que dominó la Champions League con el Real Madrid en los últimos años, difícilmente podemos imaginar una selección competitiva y con buen rendimiento en el mes de junio sin una actuación sobresaliente del sevillano. Más allá da la polémica de los últimos acontecimientos, tanto Luis Enrique primero como Robert Moreno después han demostrado confianza en el central y han depositado en él responsabilidades y mando en plaza. Pocos hay dentro de las convocatorias tan fijo como Ramos y esto conlleva de forma directa el planteamiento de cómo se acomodarán jugador y equipo para que el rendimiento de ambos sea el mayor posible. Desde que Gerard Piqué dejó de ser una opción, innumerables nombres para acompañar a Ramos han ido apareciendo y sonando, de diferentes perfiles y niveles, con más y menos experiencia. Ninguno ha terminado de alcanzar continuidad, hasta tal punto de que a día de hoy estamos lejos de poder asegurar con firmeza cuál será la pareja de centrales titular en la próxima Eurocopa.

Sergio Ramos ha alcanzado su estatus desde una personalidad muy marcada y desde una posición en la que encajaba como un guante con ella y con sus virtudes para el juego. Su acomodo a la posición de central por la izquierda, consolidada por José Mourinho en su etapa en el Bernabéu, ha condicionado a compañeros y rivales los últimos años tanto de la selección como, sobre todo, del Real. Una posición explicada más desde la creación de juego propio que de la destrucción del juego rival. Su capacidad para sacar el balón, con recursos tanto para conducir como para pasar en largo y corto, han sentado cátedra, llegando a construir unos mecanismos muy complejos junto a otros superdotados como Toni Kroos o Marcelo Vieira que tocaron techo en la primavera del 2017. Recientemente, su nivel defensivo ha caído considerablemente, ensombrecido por momentos de baja concentración, una deficiente capacidad para adaptarse al declive físico lógico y una baja protección desde el perfil izquierdo de su equipo. Sin embargo, y aun así, sigue siendo indispensable para el Madrid. Y, como se apuntaba, debe serlo también en la selección.

Definir su perfil en la selección debe ser lo primero que Luis Enrique deberá confirmar.

Y, entre tantas opciones para acompañarle, Ramos ha tenido que variar en varios encuentros su perfil dentro de la zaga. En los últimos meses le hemos visto tanto de central derecho como izquierdo, siendo este detalle fundamental en lo que podríamos esperar de sus prestaciones dado su recorrido y su ascendencia consolidada en el lado zurdo, acreditada y contrastada. Desde la derecha, sus acciones se simplifican y su influencia en el juego global del equipo baja enteros. En conjunto, podría aportar un beneficio a nivel defensivo pagando un peaje que puede ser caro cuando se necesite de su carácter y personalidad para tomar decisiones con el balón. Lo pudimos ver en el último partido de España contra Rumanía, donde estuvo acompañado por Íñigo Martínez. La pareja no terminó de funcionar en el repliegue, aunque sí estuvo acertada a la hora de cambiar la orientación del juego hacia Santi Cazorla y Gerard Moreno desde Sergio e Íñigo, respectivamente. En esta disposición también se apuntaría para completar la quiniela un Pau Torres que ha entrado con fuerza en el escenario bien respaldado por su gran arranque de temporada en el Villarreal.

Si, por el contrario, Luis Enrique quisiera otorgar otro rol más principal a Ramos en el sistema fijando su posición en izquierda, Raúl Albiol es el último en levantar la mano para ser la principal opción, al menos a estas alturas de la temporada. Aporta experiencia y sobriedad aunque también una cintura poco adaptable a los explosivos atacantes que podrían cruzarse en las aspiraciones de la selección en la Euro, a saber, Marcus Rashford, Kylian Mbappé o Eden Hazard, para ir abriendo boca. En cualquier caso, los primeros meses del 2020 definirán al principal candidato a acompañar a un Sergio Ramos que sigue esperando antes de nada saber si podrá capitanear desde su perfil habitual o tendrá que readaptarse a una posición que prácticamente nunca ha conocido y que con seguridad condicionaría su influencia en el juego de España.

Andrés Sánchez (@sancleracot)

Ángel Martínez / Getty Images

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