Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Jugadores

Reconversión por contexto

En la carrera de todo futbolista hay momentos en que las circunstancias cambian y se necesita cierta adaptación. Ya sean nuevos aires en una liga o equipo diferentes, un simple cambio de técnico o el mero transcurrir inevitable del tiempo. Factores cambiantes en un deporte con un alto componente dinámico. El futbolista que mejor sabe adaptarse a estas nuevas ‘reglas’ es el que más se aproxima a mantenerse cerca de su techo competitivo.

En muchas ocasiones los cambios más evidentes se producen con la propia edad. Primero por la experiencia. Acumular vivencias es algo que ayuda a saber sobreponerse a ellas cuando ya son conocidas. Segundo por el desgaste. Aunque cueste mucho aceptarlo, los años pasan y pesan. Y eso, en un deportista de élite, es determinante en su rendimiento. Ser capaz de reorientar tu fútbol adaptándote a tus modificadas condiciones es lo que puede marcar las diferencias en el último tramo de tu carrera deportiva.

Sin embargo, hay casos -como siempre- que escapan a la norma. Y en La Liga encontramos uno clarísimo: Gerard Moreno. El delantero del Villarreal tiene tan solo 27 años, pero en estas últimas temporadas ha tenido que ir modificando su juego, mostrando versiones muy diferentes en contextos igualmente cambiantes incluso de una campaña a otra.

Prácticamente cada temporada Gerard Moreno ha ido incluyendo variantes en su repertorio, haciendo del jugador de hoy uno mucho más completo.

Desde su gran irrupción en el Villarreal en la 14/15 como un delantero goleador, hoy en La Cerámica podemos disfrutar de un Gerard Moreno muy diferente. Acostumbrado a vivir al lado de otro atacante, el Gerard Moreno del Espanyol nos permitió ver a un jugador mucho más completo y determinante como único punta. En un equipo con dificultades ofensivas evidentes, Gerard capitalizó todo el ataque perico. Movilidad, asociación, definición y mucha autosuficiencia. Todo ello comenzaba a describirnos un futbolista que claramente iba más allá del olfato goleador.

Su temporada 17/18 en Cornellá – El Prat nos sirvió de preámbulo de lo que es, aún más evolucionado, el Gerard Moreno 19/20. Su campaña pasada sin embargo no fue nada destacable, inmerso en la errática dinámica de su equipo y en la que no terminó de dar con un nivel competitivo suficiente. Gerard no consiguió ser tan determinante como se esperaba, pero en lo que va de la presente Liga se está destapando de nuevo como uno de los delanteros más destacados del campeonato. No solo es ese jugador con gol y autosuficiencia fuera y especialmente dentro del área, sino que cada vez es un futbolista más completo, sumando registros en su juego e influencia en su entorno.

Sin dejar de ser determinante en área rival, cada vez es más influyente lejos de la misma. Siendo de nuevo una de las individualidades más destacadas de La Liga.

En este Villarreal 19/20 de Javi Calleja la figura de Gerard Moreno ha tomado una relevancia supina. Sus caídas a cualquiera de las dos bandas y su movilidad más allá del área rival lo están haciendo un futbolista mucho más determinante en los ataques de su equipo tanto con balón como sin él. No solo genera y aprovecha espacios y dudas en las marcas rivales, sino que ha tomado un mayor protagonismo en la asociación, especialmente con las piezas exteriores del 1-4-4-2 asimétrico amarillo, que antes no se le presumía. Nuevos registros en su fútbol que se suman al olfato que siempre tuvo. Porque hacer goles es como montar en bici; una vez sabes hacerlo nunca se te olvida. Un Gerard Moreno cada día más completo que ha ido reconvirtiéndose no por (in)capacidad física sino por necesidades del contexto que se le presentaba en sus diferentes equipos. Síntoma del elevado potencial de un delantero que vive uno de sus mejores momentos tanto en La Liga como en la Selección.

Dani Souto

Josep Lago / AFP

¡Comenta!