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Un debut necesario

El pivote en este Real Betis de Rubi es una posición complicada. Se ha probado a Sergio Canales, William Carvalho, Andrés Guardado, Kaptoum e incluso Marc Bartra. Pero ninguno terminó por funcionar del todo. Se necesitaba a un mediocentro que se metiera entre centrales, que diese libertad a Canales para juntarse con Fekir en zona de tres cuartos y que cumpliera en las tareas defensivas. Y todo esto se encontró en la última victoria del Betis en La Liga con Edgar González como titular.

El partido de Edgar ante el Valencia fue muy positivo para él pero, sobre todo, lo fue para Rubi. Se encontró en el catalán el perfil necesario para esa posición. Cumplió con todo lo que, a priori, se le demanda a dicho rol dentro del sistema. El aspecto más importante fue la libertad que gozó Sergio Canales durante todo el partido. No pisó, casi, la base de la jugada y actuó, y fue más determinante, en zona de tres cuartos. Además su conexión con Fekir fue clave.

El papel que tuvo Edgar sirvió para darle un mejor contexto a Canales y a Fekir.

Dar continuidad a la jugada, facilitar tareas en fase ofensiva y, sobre todo, potenciar a jugadores clave. El partido de Edgar con balón fue más que notable. Se colocaba entre centrales y hacía que los interiores (Canales-Guardado) recibieran por detrás de la primera línea de presión del Valencia. Se generaba, de esta forma, un 3vs2 en esa zona del campo. Una superioridad que, posteriormente, hacía que Sergio Canales no estuviese tan lejos de Nabil Fekir.

El papel y el rol de Edgar fue clave para que las dos estrellas del Real Betis estuviesen cerca, para que se encontraran y, sobre todo, se potenciaran. Además, el catalán interpretó a las mil maravillas lo que el sistema le pedía en esa posición en todo momento. Especialmente a la hora de dar velocidad al ataque a partir de esta superioridad que se generaba con su posicionamiento. Cuando Canales o Guardado conseguían recibir en esta ventaja ya mencionada, todo fluía mejor. El ataque cogía una velocidad necesaria ya fuese por los pasillos exteriores (Álex Moreno-Emerson) o por el carril central (Canales-Fekir).

En fase defensiva, Edgar tuvo la misma importancia en el choque. Rodrigo Moreno no estuvo nada cómodo gracias a su marcaje.

La figura de Edgar cobró una importancia capital a lo largo del partido. Sumó en todas las facetas del juego, con balón cumplió con muy buena nota, pero sin él fue igual de importante. Su interpretación de la jugada y su buena lectura fue clave, también, en fase defensiva. Características lógicas dado que tanto en su etapa formativa como canterano del Espanyol, así como profesional en la UE Cornellà, en el propio Betis Deportivo o en su debut como verdiblanco en el primer equipo en Copa del Rey la temporada pasada, Edgar acostumbró a jugar como central.

No fue casualidad que Rodrigo Moreno, uno de los mejores jugadores de La Liga, tuviese uno de sus partidos más pobres con el Valencia. Su impacto en el juego se redujo por completo y Edgar fue, en gran parte, culpable de esto. Firmando un marcaje individual excelente, estuvo muy pendiente durante todo el partido de la estrella che e hizo que este no estuviese nada cómodo sobre el verde del Benito Villamarín.

El debut de Edgar fue una noticia muy positiva para el equipo: cumplió a la perfección en una posición muy importante dentro del sistema de Rubi en el Betis y potenció a las dos estrellas del equipo. Todo esto con una solidez y una confianza en sí mismo muy importante. Pero, pese a la victoria y al buen partido que tuvo Edgar, el Betis mostró, todavía, algún problema que otro, sobre todo en transición ataque-defensa. Eso sí, se pudo ver al fin una luz al final del túnel si a juego ofensivo nos referimos.

Albert Quera (@AlbertQuera)

Cristina Quicler / Getty Images

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