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Guevara y Piqué para explicar el resultado

La Real Sociedad trató el sábado de reforzar su candidatura a las plazas que darán acceso la próxima temporada a la Champions League aprovechando la visita del FC Barcelona al Reale Arena. Y lo hizo con la personalidad de un equipo grande, consciente de todas las virtudes que lo han catalogado como uno de los equipos fetiche de esta liga y plenamente en sintonía con el plan que propone su entrenador. Ambos conjuntos nos regalaron uno de los mejores partidos de esta campaña, caracterizado por un ritmo altísimo y numerosas acciones cargadas de técnica y criterio de juego. Aunque, a los puntos, probablemente fue la Real la que más sensación dio de poder hacerse con la victoria.

Los primeros treinta minutos de la Real Sociedad fueron prácticamente perfectos.

El conjunto txuriurdin comenzó como un tiro. Imanol Alguacil lo tuvo claro y quiso ganar con balón y jugando en campo rival. Empleó un sistema muy cercano al 4-3-3 en el que Ander Guevara ocupó el mediocentro y Martin Ødegaard y Mikel Merino se alternaron las alturas de los interiores. La Real intentó siempre crecer a partir de la posesión de balón, bajando el ritmo cuando de domarlo se trataba e incrementándolo hasta lo indefendible cuando la jugada lo requería, ya más cerca de Ter-Stegen. El mediapunta noruego volvió a dar una exhibición, lapidando la espalda de Frenkie de Jong y haciendo muy líquido el juego de su equipo en zona de aceleración. Se responsabilizó de la gestión de la salida cuando hubo que echar una mano en esta labor, supo siempre encontrar la posición más adelantada para recibir entre líneas y dejó más de una acción técnica sublime para orientarse y buscarse el espacio. Sin embargo, a su equipo le faltó remate y presencia en el área, en parte por el perfil de ariete que eligió Alguacil y, sobre todo, por la exuberante actuación de Gerard Piqué.

El central catalán anuló todo lo que la Real intentó impidiendo así que su rival completara su gran partido. Realizó 14 despejes (el siguiente jugador con más despejes fue Diego Llorente, con 3) y ganó 5 duelos aéreos. Pero, principalmente, dejó siempre la sensación de infranqueable, de insuperable. Hablamos de uno de los mejores centrales de área de la última década, y lo volvió a mostrar en San Sebastián. Por alto y por bajo, en el uno contra uno y en velocidad, en su zona o en la del compañero superado. Con Gerard así, la derrota queda siempre muy lejos y la victoria es una opción altamente probable si sus compañeros en ataque se acercan a su nivel, algo que apenas sucedió en el Reale y que gracias a Piqué pudo quedar sin penalización si no hubiera sido por el error de Ter-Stegen en el empate de Alexander Isak.

Ander Guevara y Gerard Piqué dieron un brillo especial al choque del sábado en el Reale Arena.

Pero, probablemente, el jugador más especial del encuentro fue uno que no sumaba 400 minutos en Primera División cuando el árbitro dio el pitazo inicial. El mediocentro del sistema que Alguacil ha elegido para sacar lo máximo de su plantilla se ha repartido entre Asier Illarramendi e Igor Zubeldia desde los primeros partidos de esta liga. El sábado, la oportunidad fue para un Ander Guevara que demostró conocer la posición en profundidad y sobre todo dominar cada concepto que de ella se desprende en fase ofensiva, con el balón en posesión. No se hundió entre centrales sino que se ofrecía por delante de ellos para la salida de pelota. Después, supo siempre encontrar el pase vertical que pudiera colocar a los interiores en ventaja y a su equipo de cara en campo rival. En la continuación, se movía en horizontal mostrando en cada metro de sus movimientos una inteligencia táctica avanzada. Completó finalmente 91 pases con un acierto del 89%, siendo la mayor parte ellos en campo contrario. Una pieza pendiente de pulir, sobre todo en fase defensiva, pero que en definitiva encaja como un guante en el plan de la Real Sociedad para esta temporada y que potencia las opciones en la rotación junto a otras como Januzaj o Isak que, bien activadas, podrán ayudar a Ødegaard y Oyarzabal a pelear por viajar la próxima temporada por los mejores campos de Europa.

Andrés Sánchez (@sancleracot)

JM Serrano Arce / Getty Images

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