Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Partidos

Un Clásico entre dos indetectables

Son otros tiempos. Rácanos. FC Barcelona y Real Madrid llegan empatados, pero en mínimos, en un Clásico que está bañado por la imprevisibilidad, una disputa entre dos equipos que hace no tanto se miraban desde lo más alto y, ahora, se agarran para intentar no caerse. Pero a pesar de ello, ambos conjuntos tienen en sus filas a algunos de los mejores del mundo. Es un Clásico en el que hay muchas dudas y muchos matices, pero esta previa quiere centrarse, sobre todo, en los indetectables de Real Madrid y FC Barcelona.

El Real Madrid ha encontrado su pantocrátor en Kroos, Hazard y Benzema. Tres jugadores que, por peso y nivel, son el Real Madrid ofensivamente. Su motor y su cerebro a la vez. La baja del belga condiciona sensiblemente el entramado ofensivo de los de Zidane, que ha optado por diferentes variables en su ausencia. El sector izquierdo del Real Madrid, es, en cierto sentido, la pata principal de los blancos. ¿Qué puede hacer Zidane ante la no presencia de Hazard? El Real Madrid tiene muy poco gol. Le cuesta marcar y, sobre todo, le cuesta encontrar situaciones muy limpias de remate.

Ahí se tiene que ver qué pesa más, si las dificultades del FC Barcelona para «tapar» a un mediapunta, o la necesidad del Real Madrid de poner sobre el verde todo el gol que tenga. Isco es, quizás, el gran indetectable del fútbol español. Benzema + Isco es un combo potencialmente peligroso para el triángulo Busquets, Lenglet y Piqué en términos de movilidad y colocación, pues la pareja de zagueros azulgrana se siente mucho más cómoda defendiendo en área propia, como se vio en el pasado Clásico de Copa del Rey en el Bernabéu. El peaje de poner a Isco + otro jugador (Rodrygo o Vinícius) es que si el malagueño está sobre el césped, el Madrid pierde dos cosas; desborde y gol. Y precisamente es lo que menos tiene en su XI a día de hoy.

Isco ha vuelto a tomar un protagonismo crucial para entender al Real Madrid desde otro sistema más reconocible en Zidane.

Karim Benzema va a ser el gran reto para Ernesto Valverde. Su momento actual es impresionante, y contra el FC Barcelona juega de maravilla. Se siente cómodo. Sus caídas a banda y sus apariciones por el flanco izquierdo van a comprometer muchísimo al FC Barcelona. Ahí Valverde va a tener casi con total seguridad al Rakitic, Roberto, Piqué. ¿Qué necesita Karim para trasladar su estado de gracia al del equipo? El francés se siente mucho más cómodo con Rodrygo que con Vinícius. Por la sensibilidad y la lectura del primero, aunque para martirizar a Roberto es mejor el segundo, pues la agresividad y la potencia de Vini son un galimatías para Sergi, al que le cuesta arrancar en fase defensiva. Zidane, que se va a guardar una de las dos opciones en el banquillo, sabe que, con espacios, es mejor Vinícius, y ahí puede tener una carta ganadora.

En este juego de los indetectables, otra de las claves estará en la presión. El FC Barcelona lo hizo a medias, y mal, en Anoeta, precisamente porque la Real tenía un primer receptor que movía rápido y con sentido la pelota, un delantero que desajustaba con sus movimientos y un mediapunta que destrozaba la espalda de Busquets cuando salía. El Madrid tiene a Kroos en el primer pase y, con la sorpresa de Fede Valverde -buenísimo rompiendo el espacio liberado y conduciendo la pelota- presionar mal es un riesgo que, a pesar de deber correr, puede salirle rana al FC Barcelona. La mejor forma de presionar a Kroos es, quizás, ahogar a sus compañeros. Busquets, que normalmente presiona muy arriba, quedaría expuesto si quien juega es Isco y puede relamerse si el de Badia tiene que cubrir muchos metros.

¿Cómo defender a Leo Messi? La gran incógnita a la que el Madrid (ni nadie) ha conseguido aún respuesta.

Para el Real Madrid el dilema siempre es el mismo. Es Leo Messi. El argentino, a sus 32 años, ha demostrado que su influencia sigue siendo total. El Barça está navegando en la indefinición. Es todo lo que Messi le pueda permitir ser. Como vimos en el Metropolitano, Leo empezó muy pegado a la banda izquierda, pero sin acierto, porque la presión del Atleti era muy efectiva y los de Valverde no lograban conectar con él. Con Griezmann cada vez más integrado desde la banda izquierda y un Suárez cada vez con menos rango de acción, el FC Barcelona le está pidiendo a sus interiores que asuman más terreno de juego, pues Messi y Suárez ya no pueden. Leo va a estar en la zona de Nacho/Kroos. Ahí va a ser vital, como siempre, la tecla que decida pulsar Zinedine Zidane en fase defensiva. Ser muy agresivo o ser conservador. Y ninguna de las dos da buenos resultados. Con Messi siempre hay un gran asterisco. Sucedió que Kovacic se merendó a Leo en la Supercopa de España de hace un par de temporadas, pero era agosto. Cuando le ha tocado bailar en el 1×1, Leo tiene recursos e inteligencia como para zafarse de su marca y, a la vez, aprovechar la sobreatención para conectar con sus compañeros. Ser conservador implica que el Madrid debe defender como lo hiciese en la 15/16, cuando era un bloque armado, durísimo. Ahora, el Madrid se encuentra en una fase de muchas dudas defensivas, sobre todo a nivel individual, motivado por el pésimo nivel de Carvajal y Ramos sumado a la ausencia de un gran corrector como Mendy.

El Clásico tiene muchas claves, pero en la cabeza de Valverde va a estar cómo defender a Benzema, cómo presionar si juega Isco y cómo potenciar a Messi sin pedirle que haga demasiadas cosas. Para Zidane, el reto es mayúsculo sin Hazard y con una defensa que, mejorando, sigue ofreciendo muchas dudas, entrando en pánico cuando tienen que correr hacia atrás. Y ahí, con Griezmann atacando el espacio y Messi conduciendo, el peligro es mucho mayor. Un Clásico con muchas incógnitas que resolveremos en cuanto el balón eche a rodar.

Albert Blaya Sensat

Álex Martínez / Getty Images

¡Comenta!