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Robert Moreno en la Costa Azul

En el Monaco han vuelto a virar de rumbo después del camino iniciado por Jardim, que ha vuelto a ser cesado en la entidad monegasca por segunda vez en apenas dos años. El nuevo hombre encargado de darle personalidad, sentido y, sobre todo, resultados a la plantilla del equipo de la Ligue 1 es Robert Moreno, quien se aventura en su primera oportunidad al frente de un club como primer entrenador. Tras una salida tormentosa de la Selección Española el técnico catalán pondrá sus ideas al servicio de un equipo que en los últimos años ha conseguido armar una plantilla llena de nombres ilustres pero que no ha logrado convencer ni cumplir con los objetivos que, por nombre y capacidad económica, se le presupone al conjunto del magnate ruso Dmitri Rybolóvlev.

Un dibujo que no sorprende, con unos conceptos parecidos a los que ya se le vieron en su estancia como seleccionador, incidiendo en un juego ofensivo y directo, que repose en la capacidad de llegar a zonas de ataque de manera veloz.

No acabó mal la etapa de Jardim en Mónaco, después de ganar con un marcador abultado de 5-1 al Lille de Galtier, pero no lo hizo mal tampoco el nuevo entrenador español que le ha sustituido en el primer partido de 2020. Robert Moreno supo empezar con buen pie desde la banda del Louis II frente al histórico Stade de Reims en la Coupe de France, llevándose el duelo por un 2-1 que dio alguna pista de por dónde quiere que vayan los tiros en el que será su equipo, si todo va bien, hasta 2022.

A pesar de que las alineaciones de Jardim con el Monaco también fueron muy variables, Robert Moreno encaró el duelo de Copa contra el Stade de Reims con un 1-4-3-3, formando un tridente ofensivo con dos extremos muy marcados, Gelson Martins por la derecha y Keita Baldé por la izquierda, y con Ben Yedder como punta de lanza. En el mediocampo, Cesc como eje de un trío completado con Bakayoko y Golovin como interiores. En defensa, Glik y Maripán como centrales y Ballo-Touré y Henrichs en las bandas, y con la portería defendida por Lecomte.

Un dibujo que no sorprende, con unos conceptos parecidos a los que ya se le vieron en su estancia como seleccionador, incidiendo en un juego ofensivo y directo, que repose en la capacidad de llegar a zonas ofensivas de manera rápida, con presión alta y con apoyo en la capacidad de los interiores para generar juego y conseguir una alta velocidad de balón a la hora de construir. Un partido de Coupe de France ante el Stade de Reims que ha servido, seguro, al técnico español para medir a algunos de sus efectivos más destacados, con especial interés en el centro de la defensa, una de las zonas más complejas de cubrir para el conjunto monegasco en las últimas fechas y en las bandas ofensivas, donde la incidencia de hombres como Baldé o Martins no han tenido la repercusión esperada.

Con Robert Moreno se va una época en la que el Monaco apenas ha sobrevivido en posiciones poco llamativas en la tabla y que no ha cautivado a nivel de sensaciones.

Recuperar el nivel de hombres como Glik o el propio Martins y conseguir un buen entendimiento en el mediocampo, sobre todo en cuanto al rol de Golovin y Cesc en la medular, son pilares básicos en los que Robert Moreno deberá poner todos sus esfuerzos. Veremos si, en el próximo duelo ante el PSG en Ligue 1, Robert Moreno es capaz de haber encontrado la fórmula para sacar rendimiento a su plantilla y mantener el tipo ante el gran rival del fútbol francés.

Con Robert Moreno se va una época en la que el Monaco apenas ha sobrevivido en posiciones poco llamativas en la tabla y que no ha cautivado a nivel de sensaciones. Tras la primera salida de Leonardo Jardim en 2018, vino la esperanzadora llegada de Thierry Henry, exjugador del club monegasco y mito francés, con una propuesta innovadora, con confianza en la cantera y un fútbol eminentemente ofensivo. La paciencia y los resultados no acompañaron a las esperanzas puestas en el galo y el tiempo de Henry en los banquillos no duraría mucho, con la sorpresa de que su sustituto sería de nuevo el propio Jardim, que consiguió salvar la categoría y mostrar que el portugués sabía dar en la tecla de lo anímico con una plantilla con cierta sensación de baja moral.

El Monaco se adentra en 2020 encarando una nueva era, en la que la incógnita a nivel de rendimiento desde el banquillo por la poca experiencia de Moreno como primer entrenador siembra algunas dudas, pero con todas las esperanzas puestas en que el catalán sepa exportar lo visto en el conjunto nacional español a los duelos que le surgirán al célebre club de la Costa Azul.

Miguel Ruiz Ruiz

Yann Coatsaliou / AFP

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