Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Equipos

Reconstruirse desde la medular

Parece prácticamente imposible situar una posición o rol en el campo por encima de cualquier otra en esto del fútbol. Siempre se habla del peso -lógico- del gol, aunque muchas veces en un único sentido, valorando más el propio que el ajeno, dándole una importancia al delantero centro que no siempre asociamos al portero. Al tratarse de un deporte colectivo, es raro que todo el mecanismo funcione si hay algún engranaje defectuoso. Como si de un reloj se tratase, con sus doce marcas, un once titular y el entrenador, y si alguna de estas falla, todo dejara de tener sentido.

En el Real Betis no puede decirse que la cosa no esté funcionando, aunque sea una afirmación algo tramposa, pues se corresponde especialmente con el tramo más reciente de La Liga, ya que en sus inicios las dudas estaban más presentes en el Benito Villamarín. Aun así, el funcionamiento del equipo en su conjunto aún no es perfecto, parece que vaga renqueante, como si todavía tuviera que pulir ciertos aspectos. Algo que se evidencia viéndolo acudir apresuradamente al mercado de fichajes para reforzar una zona del campo en concreto.

Lo decíamos, no se puede justificar ciegamente que haya un rol más importante que otro per se, pero está claro que según qué modelo de juego emplees, hay zonas del campo que pueden tomar especial relevancia. Algo así le ocurre a Rubi, donde para llevar a cabo su propuesta necesita de un centro del campo fiable y equilibrado, uno que le permita dar fluidez a sus posesiones y que esté activo y ordenado en caso de perdida, atento a cualquier transición rival. Y lo cierto es que su Betis no estaba dando con la tecla en la parcela ancha.

La medular viene suponiendo el principal quebradero de Rubi esta temporada en La Liga.

El experimento de Bartra como pivote, lejos de ser solución, adolecía como una tirita ya desgastada, casi sin pegamento. El equipo tenía problemas en la construcción de juego que el catalán no conseguía resolver, pero si bien el espíritu ofensivo de la pizarra de Rubi y el acierto verdiblanco en área contraria terminaban por compensar, los problemas se acentuaban cuando había que defender el pasillo central en el camino hacia la meta de Joel. Marc quedaba descolgado, viviendo entre dos aguas y sin apoyos cerca como para acompañar y rescatarle. El Betis sufría en cada transición rival y sin el catalán comandando la defensa del área, los de Heliópolis perdían a su mejor efectivo cerca de su portería. Parecía necesario encontrar soluciones.

Edgar fue la primera apuesta novedosa, un chico subido del filial que cumplió con lo que se le demandaba, pero quizás con demasiadas responsabilidades por exigencias del sistema. Rubi no tardó en volver a la fórmula Bartra en el pivote, pero los movimientos del Betis en el presente mercado de invierno han ido todos en la misma dirección: encontrar perfiles diferentes para su centro del campo. Guido Rodríguez y Carles Aleñá, dos jugadores para ocupar la parcela ancha muy diferentes entre sí, cada uno dispuesto a aportar algo distinto.

Dos futbolistas llegados en este mercado para ocupar diferentes alturas en el centro del campo y aportar soluciones que antes el Betis no tenía.

De faltar efectivos a dificultar la labor de darles encaje. El nuevo problema de Rubi ahora le parecerá una bendición. Dos centrocampistas para dos alturas diferentes. Probablemente el que cumpla mejor con el perfil más demandado sea Guido Rodríguez. El argentino puede ser el sostén del Betis, el que venga a dar equilibrio a la balanza y remita a Marc Bartra a su posición de partida. Aquello que más parecían necesitar los verdiblancos. El caso de Aleñá ya lo hemos podido ver en acción; un jugador que puede aportar muchísimo al Betis con balón y cuya asociación con hombres capitales como Sergio Canales pueden hacer las delicias en La Liga.

Dos perfiles muy diferentes para la principal zona de juego del plan de Rubi. Dos jugadores necesarios que completan una plantilla que ahora sí no puede escudarse en la escasez de recursos para dibujar su plan. Si el Betis ya estaba encontrando su sendero, sin duda en este mercado invernal han conseguido las piezas necesarias reforzar su idea. Ahora será cuestión de tiempo que estas se aclimaten a su rol y que Rubi termine por encontrar lo que tanto estaba buscando; un Betis que se construya desde su medular.

Dani Souto

Cristina Quicler /AFP

¡Comenta!