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Leandro Cabrera para Abelardo

Los discursos deportivos tienden al cambio y en el Espanyol lo han vivido en los últimos meses. De la línea continuista a partir del balón se ha pasado a una situación de reacción para conseguir la permanencia en La Liga. El responsable de ese reto es el ‘Pitu’ Abelardo que, en pocas semanas, ha conseguido estimular una plantilla que se creía incapaz desde el inicio de la temporada. El equipo tiene más convicción y se desliza de forma más natural por el rectángulo. Esta mejora la ha hecho posible la llegada del entrenador asturiano y le sumará recursos los esperados fichajes que lleguen en este mercado invernal. Los primeros en llegar, Raúl De Tomás, que ya ha debutado, y el uruguayo Leandro Cabrera. Dos elementos que le deben sumar determinación en el apartado donde pretende pasar a dominar: las áreas.

El Espanyol de Abelardo se parece cada vez más a lo que pretende ser: un dominador de las áreas.

El Espanyol es el equipo más goleado de La Liga y solo ha conseguido dejar la portería a cero una vez en todo el curso doméstico. Este es uno de los indicativos de la irregular temporada perica atrás y la obligación de llevar una nueva pieza defensiva al escaparate. Aún más ante la reubicación de David López en el doble pivote. Fernando Calero no ha demostrado ser el central firme con buena gestión del balón que fue en el Valladolid y ni Bernardo Espinosa ni Naldo han sido lo suficientemente sólidos, ambos lejos de representar lo que fue Mario Hermoso al lado del propio David López. A los dos se les ha reprochado la fragilidad dentro del área y en la defensa en las llegadas exteriores tanto por arriba como por abajo. Con la espalda descubierta, tampoco han enseñado ser suficientemente modernos como para ser flexibles ante estas situaciones, aunque con el nuevo entrenador no van a defender tanto este espacio por la altura a la que se ubica el bloque.

Los primeros pasos de Abelardo en el Espanyol han sido más sin balón que con él desde el 1-4-4-2 compacto que ha permitido juntar a un equipo desprovisto de estructura. Así, la defensa ha mejorado su imagen y, aunque de momento no ha valido para dejar la portería a cero, sí que ha añadido solidez al sistema defensivo, pues el técnico asturiano ha sido más sensible con la retaguardia. Pendientes de una manera de evolucionar la manera con que se ataca el área rival, al menos la propia parece más resguardada. Y en ese contexto llega el fichaje necesario de Leandro Cabrera, el nuevo central de Abelardo.

La llegada de Cabrera es muy coherente con el discurso del técnico asturiano y las necesidades defensivas del Espanyol.

Procedente del Getafe de Bordalás -dato reseñable-, el defensa uruguayo representa la personalidad charrúa. En este sentido, es poco moderno. Es intenso en el corte, activo en la anticipación y un bastión dentro del área. También sabe adaptarse con espacio a la espalda, aunque esta no será una situación rutinaria, como tampoco se prevé que lo sea su tarea con balón, no del todo estable. Tanto el control del esférico como la técnica en el pase, no muy depurada.

Leandro Cabrera va a aportar y desde el inicio. Encaja muy bien con el fútbol de Abelardo y con los problemas de este Espanyol en Liga: se hace imponente en área propia y va bien tanto por arriba como por abajo. Un central que llega como necesidad por la falta de actores en esta posición y que viene para ser parte activa del discurso de Abelardo. Un Espanyol esencialmente defensivo, más preocupado por dominar las áreas que la posesión.

Pau De Castro

David Ramos / Getty Images

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