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La zona de influencia del Athletic

Definir a un equipo por una parcela del campo en concreto no resulta sencillo en un deporte colectivo como es el fútbol. Todos tienen su grado de incidencia lógica en el juego y el resultado, aunque medir en qué proporción esta es mayor o menor depende de muchos factores contextuales. Lo hablábamos hace poco sobre el Betis, Rubi y su renovada medular para los planes del técnico catalán, pero más difícil parece seguir ese argumentario en un equipo tan equilibrado y con tantos matices como el Athletic Club de Gaizka Garitano.

El Athletic ha sumado nuevos registros con una defensa de tres centrales hasta hace pocas fechas inédita en el libreto del técnico vizcaíno. Una nueva versión para una parcela defensiva muy importante en el conjunto vasco, una idea defensiva muy trabajada y que empieza precisamente desde su coordinada presión alta. Sin embargo, centrándonos más en el aspecto ofensivo, el Athletic suma una serie de particularidades que lo hacen ser un equipo único en La Liga.

La zona de influencias de los mediapuntas + delanteros del Athletic es su parcela más especial. La cantidad de automatismos y dinamismo que muestran en este sector es diferencial respecto al resto de equipos de La Liga, y es algo que viene como resultado del gran trabajo de su técnico. Gaizka Garitano ha logrado interiorizar en sus futbolistas una serie de movimientos y una lectura de las situaciones que ha derivado en una idea ofensiva muy trabajada y definida.

El dinamismo de su zona de mediapuntas es una de las claves principales del Athletic de Garitano. Unos movimientos siempre orientados y coordinados con un único fin.

El Athletic suele formar una línea de tres más un punta como referencia arriba. En los extremos encontramos la primera dicotomía, con uno de ellos más enfocado a abandonar la cal para pisar zonas interiores mientras otro suele permanecer más abierto. Esta es una de las principales permutas de la parcela ofensiva bilbaína, la cual es fundamental para entender el resto de automatismos. Mediapunta y delantero suelen conjugar muy bien sus movimientos compensándose entre ellos, ofreciendo indistintamente apoyos, caídas a banda o desmarques de ruptura cuando el compañero traza el gesto complementario. Habitualmente Iñaki Williams y Raúl García ocupan estas posiciones, siendo dos jugadores muy diferentes entre sí, pero que se entienden a la perfección. Aunque otros nombres como el propio Asier Villalibre, que anotó su primer gol en La Liga esta jornada, también han sabido adaptarse muy bien a su rol cuando han tenido que dar el relevo.

Los movimientos de los dos hombres de la parcela central permiten que uno más se incorpore, habitualmente Iker Muniain, interviniendo en cada jugada del Athletic Club. Esto facilita otra de las cuestiones más relevantes del cuadro bilbaíno en ataque: el aclarado de los pasillos exteriores. Las subidas de los laterales son fundamentales para entender la ofensiva vizcaína y estas no serían posibles si no se ejecutan los movimientos de ruptura previos para abrirles paso. Incluso en el costado donde se ubique el extremo más escorado, habitualmente Iñigo Córdoba o Ibai Gómez en cualquiera de las dos bandas, los movimientos siempre van orientados a buscar el apoyo del jugador exterior, facilitando las incorporaciones tan productivas de cara a gol de Ander Capa y Yuri Berchiche.

Una serie de movimientos orquestados que terminan por dotar de una importancia mayúscula al caudal ofensivo del Athletic por los costados.

El Athletic gusta de cargar mucho el lado débil, juntando varios jugadores en la misma zona, para luego acabar finalizando por su lado fuerte (generalmente el área de influencia de Iñaki/Raúl), siempre con la alternativa ya citada del juego exterior y centro al área por parte de sus laterales, pero siempre con la idea de finalizar sus jugadas desde los costados. Unos automatismos muy trabajados que evidencian dicha interiorización cuando actores más enfocados en la rotación como Kenan Kodro, Asier Villalibre u Oihan Sancet entran en escena y los desarrollan como si estuvieran en dinámica de ser titulares. Unas particularidades en la escena ofensiva del Athletic que lo dimensionan como un equipo único en La Liga en ese sentido, aunque quizás la falta de acierto lo esté penalizando a la hora de sacar mejor rédito al plan ofensivo de Garitano. Sea como fuere, está claro que el técnico bilbaíno sabe muy bien lo que quiere de su zona de mediapuntas, probablemente la de mayor influencia en el juego de este Athletic.

Dani Souto

Ander Gillenea / AFP

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