Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Chimy Ávila - Osasuna
Jugadores

Un sendero desconocido

El gol suele ser el aspecto que mayor dependencia genera en un equipo sobre un jugador. Y es que posiblemente sea el factor que más caro cotiza en esto del fútbol. Tener un delantero que sume una buena cantidad de tantos por temporada acerca inevitablemente a la consecución de los objetivos, aunque lógicamente lo demás también debe acompañar. Sin embargo, esta dependencia muchas veces puede jugar en tu contra, y si no que lo pregunten por Pamplona.

Jagoba Arrasate había encontrado este verano al representante perfecto para el juego que desarrollaría su Osasuna. Tras medir de lo que era capaz en una gran temporada en Huesca (a pesar de no haber logrado evitar el descenso), Chimy Ávila llegaba a El Sadar en una comunión que se preveía tan carismática como ha terminado siendo. El conjunto navarro ha basado su fútbol en factores que encajaban a la perfección con el delantero argentino: presión, intensidad, juego directo y segundas jugadas.

Factores en los que la propia afición también toma su rol, alentando al equipo y acompañándolo en el esfuerzo, lo que explica en parte el gran rendimiento de Osasuna en su feudo. Tras una larga racha que finalizó con 31 encuentros imbatido en El Sadar, los rojillos suman 17 de los 28 puntos con los que cuentan en La Liga en su campo. Y en ese sentido, Chimy Ávila era la prolongación exacta de su afición sobre el césped.

El plan de Arrasate cobraba todo el sentido con el Chimy Ávila sobre el terreno de juego.

El punta argentino no solo permitía a los de Arrasate cumplir con su plan de juego, siendo el primero en ir a la presión, el que incomodaba al rival y ganaba o generaba más segundas jugadas, también era el hombre gol de Osasuna. 9 tantos en La Liga llevan su firma, siendo uno de los realizadores del campeonato (tan solo Messi, Benzema y Suárez convirtieron más) y anotando un 33% de las dianas de su equipo.

Además esta cuota de gol la aportaba sin demandar demasiado al colectivo. Daba igual que el partido de los suyos fuese gris, Chimy juega siempre noventa minutos al margen del resto, solo en su cabeza, y siempre son a pleno rendimiento. Solo así se entiende la autosuficiencia de un delantero diferente, capaz de sacar oro de cualquier situación. Osasuna no es un equipo que se caracterice por cocinar en exceso sus jugadas, y en ese sentido contar con un delantero como el argentino suponía en muchas ocasiones un oasis en medio del desierto.

Arrasate lo tendrá difícil para cubrir su baja. El plan de juego demanda un jugador de su perfil, pero Osasuna es un equipo definido desde la pizarra de su técnico, no es probable que agite su libreto desde su ausencia.

Con la baja confirmada del Chimy Ávila para el resto de la temporada, Arrasate deberá reajustar su plan. El modelo de juego, asentado en su 1-4-4-2, será difícil que se modifique estando tan interiorizado en la plantilla rojilla, pero está claro que dar el relevo al máximo exponente de este sobre el césped no será sencillo. No solo por lo que aportaba el argentino, sino por su encaje en él, puesto que Osasuna no tiene un recambio natural para el Chimy en su plantilla. Pero tan difícil se antoja reemplazar al argentino como encontrar un futbolista semejante en el mercado. Arrasate y El Sadar tendrán que acostumbrarse a la idea de tener que vivir sin su hijo predilecto, siendo, como diría el propio Chimy, una prueba más que te pone la vida y que deberán superar. Osasuna se enfrenta ahora a un sendero desconocido. Uno en el que deberá ser el mismo de siempre sin el elemento que mejor lo definía.

Dani Souto

David Ramos / Getty Images

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