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Suso para equilibrar el sistema

Los mercados de fichajes, más concretamente el de invierno, sirven para matizar propuestas, buscar una mejora reforzando posiciones concretas o dar un golpe de timón absoluto. Algunos equipos buscan actualizar sus plantillas tras una planificación infructuosa o para tapar huecos y debilidades que se han ido detectando a lo largo de la primera mitad de temporada. Sin embargo, no todos los equipos que se refuerzan en este mes de enero lo hacen para cambiar dinámicas sino para confirmar su idea y tratar de terminar de pulirla.

Es el caso del Sevilla de Julen Lopetegui. Los hispalenses están firmando un gran inicio de campaña tanto en La Liga como en Europa League a través de un plan de juego reconocible y bien ejecutado. El conjunto andaluz se define por su fútbol vertiginoso, directo pero de buen trato de balón, con especial capacidad para dañar por fuera y potenciado a sus piezas clave. Sin embargo, el técnico guipuzcoano ha podido comprobar con el fluir de la temporada la dicotomía que existe entre su carriles zurdo y diestro, algo que Julen ha tratado de minimizar con diferentes nombres e intenciones.

Los ataques hispalenses se han podido asentar desde la productividad de su banda derecha especialmente. Habrá que preguntarse qué desayunan por Sevilla para entender el nivel de Jesús Navas en una segunda juventud a sus 34 años, como ocurre en la parte verdiblanca de la ciudad con Joaquín a los 38. El entendimiento entre el de Los Palacios con Lucas Ocampos ha sido una de las asociaciones más estimulantes de La Liga. Como si llevaran jugando juntos toda la vida.

La banda derecha del Sevilla ha supuesto su principal argumento ofensivo, pero Lopetegui necesitaba encontrar argumentos más allá de Banega para dañar desde el otro perfil.

Sin embargo, tras este mercado de enero, al Sevilla y a Julen Lopetegui se les abre una nueva dimensión. Tras reforzar su parcela ofensiva, donde encontraba muchos problemas de efectividad de cara al gol, la siguiente tarea para Monchi era compensar el peso en ataque de ambos costados. En este sentido encontramos la contratación de Suso Fernández procedente del Milan. El gaditano vuelve a La Liga tras ser el líder de la interminable reconstrucción rossonera los últimos años y que viene para darle un arma más a Lopetegui en campo contrario.

En la capital lombarda Suso ocupaba el costado diestro, con mucha influencia sobre el juego desde su pierna zurda. Su calidad, su capacidad para generar goles de forma directa o asistiendo y su liderazgo hacían que todo el fútbol del Milan pasara inevitablemente por sus botas. En Sevilla el contexto es otro, su ritmo de juego primero tendrá que adaptarse al que imprimen los de Lopetegui, aunque el técnico vasco conoce perfectamente sus cualidades desde que lo dirigiera en las categorías inferiores de la Selección Española, una en su versión absoluta a la que Suso acudió hace apenas unos meses por su buen nivel mostrado en Italia, un factor más que suma optimismo de cara a este fichaje.

Su capacidad asociativa es uno de los aspectos que también han estado siempre en duda, aunque, como tuviera que hacer en la Selección, en el Sevilla se le demandará que sea un conector, un jugador que dé fluidez al juego y no ralentice las jugadas, en lo que su entendimiento con Jesús Navas será clave. Y es que, como ya hemos comentado, a pesar de ser zurdo acostumbra a jugar en el costado diestro, lo que seguramente empuje a Ocampos a ocupar la banda izquierda.

Las dudas sobre la figura de Suso no van tanto por sus cualidades como por su adaptación. Aunque la principal incógnita ahora será ver si Ocampos logra aclimatarse al perfil izquierdo del ataque hispalense.

La tendencia del gaditano a interiorizar su posición y tirar diagonales en conducción permitirán aclarar aún más la jugada para un Navas que llega con suma facilidad a línea de fondo. Ya podemos trazar la jugada en nuestro imaginario, con el sevillano colgando centros con su diestra llegando como un avión y Suso esperando agazapado, en el pico del área, bien para finalizar un pase atrás del capitán o para abrir una opción más de centro con su zurda. Dos ángulos diferentes, dos direcciones en los centros desde un mismo costado que los Luuk De Jong y Youssef En-Nesyri van a agradecer. Algo que el Sevilla también pueden ganar desde el otro costado con la zurda de Reguilón y la diestra de Ocampos replicando la jugada del que hasta ahora era indudablemente el lado fuerte del Sevilla.

El fichaje de Suso parece perfecto para lograr ese equilibrio que necesitaba el Sevilla entre sus dos costados en fase ofensiva. Dos bandas que ahora ganan registros diferentes juntando a futbolistas de distinto pie y que lo hacen aún más completo e impredecible. Pero todo dependerá de que cuaje, de que se despejen esas dudas respecto a la adaptación de Suso al juego del Sevilla y su entendimiento con Jesús Navas, además de ver el rendimiento de Ocampos ubicado en izquierda. Si Lopetegui lo hace funcionar, el Sevilla puede haber encontrado en este mercado de invierno un argumento diferencial para su fútbol.

Dani Souto

Alessandro Sabattini / Getty Images

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