Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

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La respuesta es Bruno Fernandes

El Manchester United confía en acabar pronto con una travesía en el desierto que lo aleja de la imagen de equipo histórico y temible que siempre tuvo. Encomendándose a la calidad diferencial de Bruno Fernandes, los red devils quieren ser de nuevo un equipo a tener en cuenta para algo más que los puestos de Europa League. Un reto que con el joven talento portugués parece poder comenzar a cimentarse.

Un idilio que comienza desde su posición, una de las zonas donde los de Solskjaer más problemas han encontrado para dar con el perfil perfecto. Si bien se ha acabado apostando en ciertos momentos por la experiencia de Mata, generando fútbol en la zona de tres cuartos como mejor baluarte creativo, la poca eficiencia de Lingard como primera opción ha supuesto un vacío constructivo en la parcela del juego ofensivo del Manchester United.

El Manchester United necesitaba sumar un perfil creativo y desequilibrante en la zona de tres cuartos, y con Bruno lo puede haber encontrado.

Futbolista técnico, con un buen dominio de la conducción y el regate, destaca en el golpeo del balón y la capacidad de aprovechar los huecos por donde internarse para morder al rival. A nivel posicional, Bruno Fernandes es un futbolista que se siente cómodo en la zona de tres cuartos, como arquitecto de la jugada, hilando con los delanteros y sorprendiendo desde la frontal del área con disparos lejanos. Además de esa inclinación evidente por el disparo y el balón parado, por tener una gran calidad en el golpeo, Bruno Fernandes destaca en la entrega, siendo un excelente exponente del último pase, haciéndose con la mejor posición para conseguir enlazar con el delantero o acelerar la jugada de cara a lograr oportunidades de gol.

En contexto United, su inclusión parece destinada a ocupar un puesto por detrás del o de los delanteros, solo o acompañado en esa posición de enlace entre mediocampo y delantera. Por lo que se vio contra el Wolverhampton en el debut del luso en Premier League, Bruno Fernandes ocupó la zona de tres cuartos con libertad, flanqueado por dos volantes y custodiado por un doble pivote estructurado. En ese caso, Mata suponía un socio genial para conectar con el portugués, más enfocado en ese aspecto que en dar profundidad, con Wan Bissaka buscando línea de fondo por fuera mientras que James vigilaba las opciones de saltar verticalmente en velocidad.

Su encaje en el plan de Solskjaer parece claro, pero no lo es tanto averiguar quiénes deberán acompañarlo.

Ese doble rol de acompañamiento en banda puede generar ciertas situaciones interesantes, dependiendo de las piezas utilizadas, siendo Mata la que más peso puede tener con respecto a la comodidad de Bruno Fernandes encontrando aliados en la construcción de la jugada. Como rivales en la posición, el propio Mata y Lingard, sin duda el más perjudicado por la llegada del jugador portugués. En ese sentido, parece que la intención de Solskjaer es apostar desde ya por el talento del mediocentro ofensivo para seguir trabajando en torno a él.

La respuesta llega ahora en forma de fichaje invernal con la contratación de un mediocentro ofensivo que encaja bastante bien en el rol que parece necesitar ofensivamente el equipo de la Premier League. Tras salir con solo dieciocho años de Boavista, equipo donde se formó desde niño, el ahora jugador del United pasó por varios equipos italianos (Novara, Udinese y Sampdoria), probando su nivel y tratando de mostrar la calidad que atesoraba en un fútbol exigente como el italiano. Sin triunfar todo lo esperado en la Serie A, la vuelta a Portugal fue un camino de ida y vuelta para llegar al Sporting CP a liderar el proyecto y ser capitán del club lisboeta en plena madurez.

Internacional absoluto con Fernando Santos desde 2017, su valía está fuera de toda duda como pieza importante en el nuevo plan del Manchester United. El interés por este jugador de 25 años venía de lejos, pero no ha sido hasta este mercado de invierno de la temporada 2019/20 en el que se ha constatado la total necesidad de incorporar al futbolista luso. Quizá la urgencia ante el vacío creativo o quizá el interés de otros grandes, como Inter o Barcelona, han supuesto definitivamente la resolución de este movimiento, a cambio de los 55M de € que ha recibido el Sporting Clube de Portugal para dejarlo ir. Una cifra nada desdeñable pero sensata si consigue, como parece, aumentar la competitividad de un club y una plantilla en horas bajas.

Miguel Ruiz Ruiz

Clive Mason / Getty Images

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