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Fútbol en torno al balón

Frenkie De Jong con el FC Barcelona
Jugadores

Frenkie De Jong liberado

Las cosas ya no funcionan igual en Can Barça, pero parece que por el momento esto no es suficiente. El juego del FC Barcelona ha mutado considerablemente en forma y fondo desde la llegada de Quique Setién. El cántabro está cumpliendo con lo que se esperaba de él cuando se apostó por su contratación, acercando al cuadro culé a su afamado modelo, pero las dudas asolan a un conjunto blaugrana aún lejos del juego posicional que buscan desarrollar.

Sí, en sentido futbolístico el cambio es evidente, pero casualmente en las dos citas más trascendentes de la temporada el Barcelona obtuvo el mismo resultado. Tanto con Valverde como con Setién los blaugrana cayeron ante Atlético y Athletic en dos encuentros en los que fue capaz de dominar y encontrar su fútbol, dos actuaciones que podrían situarse entre las más destacadas de su temporada, pero en ambas quedó apeado de la competición en juego. Una Supercopa que marcó el futuro de la entidad culé y una Copa del Rey que puede tener su repercusión dentro del libreto de Setién en el corto plazo.

Son ya conocidas las dificultades que está teniendo el técnico cántabro para poder dar forma a su idea desde los escasos recursos que dispone en plantilla. La mala gestión de esta en los despachos y las lesiones han devenido un equipo que encara los meses clave de la temporada con más dudas que certezas. En un duelo que se presuponía tan complicado como terminó siendo en San Mamés, el Barcelona, y más concretamente Quique Setién, pudo sacar conclusiones relevantes para el desarrollo inmediato de su plan de juego.

El papel de sus interiores y la identidad de estos es una de sus principales claves aún por resolver.

En una delantera mermada en efectivos y una defensa en la que solo queda terminar por definir el rol de su lateral derecho, las variantes parecen encontrarse en su medular. Parece claro que Setién quiere alejar de la base de la jugada a Sergio Busquets, que este sea el primer receptor con balón, no el primer emisor, y que sin él, el de Badia sea el que lidere la presión tras pérdida en campo contrario. Unas demandas que casan a la perfección con las características del pivote catalán. Sin embargo, en los interiores Setién aún tiene cosas por definir y pulir.

Especialmente llamativa resultó la figura de Frenkie De Jong en Bilbao. Ante la presión tan elevada que planteó Gaizka Garitano, en un excelente marcaje individual que solo dejaba libre a un Ter Stegen ‘reconvertido’ a tercer central, los desmarques de apoyo de los interiores, que de inicio partían alejados, eran la única vía de escape bien para triangular con ellos buscando el tercer hombre o bien para buscar el espacio a su espalda y romper líneas de presión. Casi más por insistencia y agotamiento rival que por mérito propio, el Barcelona consiguió ir minimizando el impacto de dicha presión en una primera mitad atragantada para ellos.

Frenkie De Jong mostró dos versiones muy diferenciadas en cada mitad del partido.

El neerlandés vivió un pequeño calvario en esa primera mitad. Su naturaleza le pide ver el juego de cara, correr hacia delante, no hacer el apoyo hacia su propia portería. Su aclamado rol en el Ajax no podía ser más diferente al de los primeros cuarenta y cinco minutos en San Mamés. Frenkie necesita al sistema de Setién tanto como este necesita a Frenkie. En una segunda mitad diferente por contexto y compañeros, De Jong pudo liberarse. Leo Messi le cedió metros en el carril central y Arthur le liberó de acciones organizativas. El neerlandés se desmelenó, y vimos su primorosa zancada jugando hacia portería rival, algo poco usual esta temporada en clave culé.

No tuvo un rol de interior clásico en esa segunda mitad, aunque por momentos sí se pudo ver. En muchas ocasiones sus conducciones y arrancadas al espacio lo terminaban ubicando en la zona de un nueve que solo existía como figura retórica en el FC Barcelona la noche de ayer. De Jong volvió a estar de espaldas a portería en muchas ocasiones, pero cerca de Leo Messi. Con Frenkie liberado de su cadena y conectando con el argentino, Quique Setién podrá ganar enteros en su idea. El cántabro necesita darle acomodo a un neerlandés que ansía como nadie encontrar su hueco en este FC Barcelona. Que Frenkie logre parecerse con más asiduidad a lo visto en la segunda parte de San Mamés.

Dani Souto

Alex Caparrós / Getty Images

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