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El zarpazo del león se quedó a medias

Partido de ida de una de las semifinales -históricas- de Copa del Rey. San Mamés. Athletic Club y Granada. ¿Qué puede salir mal? Desde el minuto 1, incluso antes del partido, la afición del Athletic Club era conocedora de lo que su equipo se jugaba. El ambiente era espectacular, digno de un partido de esta categoría, y no defraudaron. Los de Gaizka Garitano, en el campo, tampoco. Un 1-0 que les sirve para ir en ventaja a Granada. Aunque con muchos aspectos a comentar.

El dominio del Athletic Club fue claro: las figuras de los laterales, el partido de Muniain, el factor de Iñaki Williams y la seguridad defensiva.

Se pueden sacar muchos aspectos positivos del Athletic Club de cara al tramo decisivo de la temporada. El nivel de los laterales ya no sorprende a nadie. Tanto Yuri como Ander Capa son dos activos ofensivos muy valiosos para los de Gaizka Garitano. Por cómo se proyectan, por cómo deciden una vez arriba y por cómo entienden los movimientos de los jugadores de ataque. Es como escoger entre mamá y papá. Están siendo igual de importantes y, muy probablemente, ambos están a nivel de Selección.

Y lo de Iñaki Williams ya es una cosa muy a tener en cuenta. Porque partido que pasa, partido que muestra una versión mejorada a la anterior. Está madurando en todas las fases del juego, y esto es una noticia excelente para el conjunto vasco. Porque, como demostró ante el Granada, es una amenaza constante por todos los pasillos: atacando la espalda y tirando desmarques por el carril central o bien cayendo a ambas bandas y arrancando desde los costados. Y todo con una potencia en su carrera espectacular. Además de estar decidiendo, en muchos casos, bien. Aspecto clave.

Un aspecto que está caracterizando mucho al Athletic Club 19/20 es la seguridad defensiva. Y más con la defensa de cinco, con tres centrales y dos carrileros. Ayer fue otro claro ejemplo de todo esto. Porque más allá de lo que aportan los laterales -carrileros en este caso- en fase ofensiva, hay que tener en cuenta su fiabilidad y seguridad en los duelos individuales sin balón. Además de la línea de tres centrales, claro. Porque el nivel de Íñigo Martínez (dueño de la defensa), Yeray y Unai Núñez está siendo de 10. Sin olvidarnos, tampoco, de Unai Simón, un seguro bajo palos.

Raúl García para todos.

El factor Raúl García siempre es algo a tener en cuenta. Y ante el Granada en la Copa del Rey se pudo volver a ver. No tendrá la calidad con los pies de Iker Muniain, por ejemplo. Pero las variantes, las soluciones y el trabajo que hace es oro para el juego ofensivo del Athletic Club.

Por todo los duelos individuales que ganó y por su juego de espaldas, el partido de Raúl García volvió a ser de esos que cuesta destacar, pero que fue clave para el desarrollo de todo lo demás. Activó a Iker Muniain por el carril central y dio continuidad a las jugadas para Iñaki Williams. Además de potenciar, todavía más, las figuras de los laterales (Capa+Yuri) y darles un mejor contexto. De él nacía mucho juego ofensivo. Fue clave, otra vez.

Un sí rotundo que se quedó a medias.

El partido de ida de las semifinales de Copa del Rey ante el Granada -superado, pero que terminó muy vivo de cara al partido de vuelta- fue un ejemplo muy válido para ejemplificar lo que es el Athletic Club 19/20. Un equipo muy trabajado, con motivos -cada vez más- para clasificarse a competiciones europeas el curso que viene, aunque con un ‘pero’ muy, muy importante. Algo que se viene notando desde hace partidos y que en un ‘partido a 180 minutos’ puede salir caro: el aspecto goleador. La capacidad de traducir el dominio en el resultado. Algo que en este caso concreto influyó, y mucho, Rui Silva. Con este 1-0 queda todo abierto. Los Cármenes dictará sentencia.

Albert Quera (@AlbertQuera)

Ander Gillenea / Getty Images

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