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Jugadores del Getafe durante una celebración
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Rompiendo con lo establecido

No tuvo el comienzo de curso esperado en cuanto a sensaciones y resultados, pero el Getafe de José Bordalás llega en su pico de forma para encarar los meses clave de la temporada. Tras un inicio ciertamente irregular, especialmente en factores clave de su juego como la organización defensiva y la presión alta, el cuadro azulón ha ido recuperando su esencia hasta el punto de volver a competir por objetivos no acordes al potencial real de su plantilla y su presupuesto.

Ahí, en esa última frase, reside precisamente la definición del Getafe: es un excelente competidor. Y también la de su técnico, capaz de extraer el mejor rendimiento de cada una de sus piezas. Un equipo que sabe muy bien a lo que juega, que lo plasma maravillosamente sobre el césped y que bajo la batuta de Bordalás está convencido para derribar mitos. Algo en lo que la mano del técnico, ya no solo en lo táctico sino también en la gestión del vestuario, es claramente fundamental.

José Bordalás está decidido a seguir rompiendo moldes con su Getafe.

Rompe moldes porque precisamente al Getafe se le cataloga habitualmente como ‘equipo defensivo’. No solo por ser de los que menos encajan de La Liga sino por ser un equipo en el que se destacan antes sus cualidades físicas que técnicas, su capacidad de esfuerzo colectivo que de brillantez individual. Sin embargo, colocarle esa etiqueta es caer en una trampa. El Getafe no solo es el tercero que menos tantos recibe, también es el quinto que más anota, siendo el equipo que más pases da en campo contrario de toda La Liga, dato del que presumieron recientemente en sus redes sociales, y que es buen reflejo de la altura a la que habitualmente vive su bloque, lejos de lo que comúnmente se etiqueta como un equipo defensivo. Y es que el estigma instalado sobre lo que es este Getafe en el aficionado vive muy alejado de la realidad del club azulón.

El plan de Bordalás pasa por un gran ejercicio colectivo en su presión. Siendo fuerte en área propia, la defensa del Getafe comienza en la contraria, asfixiando a su rival. Porque esa capacidad de incomodar al adversario es una de las principales virtudes de este equipo. Y es que el conjunto azulón tiene la capaz de generar siempre un contexto favorable a su juego; no se adapta al rival, sino que es capaz siempre de desarrollar el partido que buscan, haciendo que sea el adversario quien tenga que salir de su zona de confort. En una Liga tan rica en variedad de planteamientos y recursos, el Getafe recurre a un modelo muy clásico, quizás más propio de las islas británicas, y que nadie más replica como ellos en el campeonato.

El apartado físico y mental, de la mano de Bordalás, lo hacen un equipo único en La Liga.

El juego directo, la presión alta y las segundas jugadas son su seña de identidad. Un modelo futbolístico donde prima lo físico, y donde se muestra superior al resto de equipos de La Liga. Un apartado físico que también sirve para explicar el segundo mito derribado por los de Bordalás: jugar en Europa merma las opciones en liga por el desgaste. Es una afirmación difícil de demostrar, aunque lo repitamos como un mantra. Hay casos en los que sí ha sido así, pero las peculiaridades del Getafe lo han convertido en una de sus excepciones. El conjunto azulón se sitúa tercero de La Liga mientras se desarrollan estas líneas y se mantiene con vida en la Europa League, donde espera al Ajax en lo que promete ser una eliminatoria para el recuerdo.

Aunque posiblemente este factor de resistencia, con Europa y sin ella, no solo responda a factores físicos, sino también anímicos. Ya comentó en una entrevista Ángel Rodríguez, delantero azulón, que Bordalás nunca desvela quién será titular hasta instantes previos al partido. Una fórmula que deja la puerta abierta a cualquiera y la sensación de que los minutos se los ganarán durante la semana, en cada entrenamiento. Y es que el club azulón no posee una plantilla demasiado extensa, pero Bordalás consigue mantener a todos en vilo, tenerlos enchufados para cuando se les requiera. Y ese es otro mérito para el preparador alicantino. Un Getafe de autor que sigue sorprendiendo mientras va derribando convicciones que ya debían estar superados en la mente de todo aficionado al balompié. Todo un acto de fe, porque este Getafe ya no es ninguna sorpresa.

Dani Souto

Javier Soriano / AFP

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