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El Valencia llegaba a San Siro para disputar la ida de los octavos de final de la Champions League con bajas muy importantes. Y durante los primeros 90 minutos de la eliminatoria se notó. Vaya, si se notó. Las ausencias de Gabriel Paulista y Ezequiel Garay en defensa, Rodrigo Moreno en la parcela ofensiva y Coquelin en la medular fueron muy importantes. Unas jugadores que han hecho durante la temporada que el Valencia haya alcanzado un nivel de competitividad muy positivo en varios partidos. Y ayer se les echó mucho en falta. Porque el conjunto de Albert Celades mostró una imagen a nivel colectivo muy pobre ante una Atalanta que dejó una exhibición ofensiva en San Siro.

1-4-4-2 con Mangala y Diakhaby en el eje de la defensa, Dani Parejo y Kondogbia como mediocentros, y Guedes acompañando a Maxi Gómez arriba.

La pareja de centrales no invitaba al optimismo. Y así fue. Versión terrorífica a nivel defensivo de ambos ante una Atalanta que mostró muchos efectivos y muchas variantes ofensivas. No sabían por dónde les venían. Ilicic y el Papu Gómez, sin olvidar -también- las figuras de los carrileros, hicieron lo que quisieron con el sistema defensivo del Valencia de Celades.

El primero (Ilicic) apareciendo entre líneas -Parejo y Kondogbia no cerraban bien y los centrales no saltaban- ofreciendo apoyos, recibiendo, girándose y siendo determinante en zona de tres cuartos. Un mediapunta (porque la Atalanta salió sin un ‘9’ como referencia ofensiva) de muchísima calidad el esloveno. Y luego está el Papu, que cayendo a banda, apareciendo en zonas indetectables.. desde donde fuese activaba el juego ofensivo de los de Gasperini. Jugador capital.

Al Valencia le costó generar buenas situaciones ofensivas. Sobre todo en los primeros cuarenta y cinco. Dani Parejo impreciso, los costados que no se acabaron de activar, Guedes perdido y un Maxi Gómez que estaba muy solo. Pero, pese a esto, dejó en evidencia que la Atalanta, con la exhibición ofensiva que mostró, también se le vieron las carencias defensivas. En transición y posicional.

Superados pero no hundidos.

La versión defensiva del Valencia fue paupérrima. Y de esto no hay discusión alguna. Muy superados por la Atalanta en este aspecto. El plan de partido de Gasperini salió a la perfección. Con sus virtudes y sus riesgos, pero salió de la mejor forma posible. Aunque el Valencia se fue encontrando, fue creciendo y gozó (Maxi Gómez sobre todo) de varias oportunidades claras que en este tipo de contextos no se pueden desaprovechar.

Ferran Torres se activó, Cheryshev vio puerta y Kevin Gameiro sumó buenos minutos sobre el campo. Además, Gollini tuvo que aparecer para salvar al conjunto italiano de las llegadas al área que tuvo el equipo de Albert Celades en el tramo final del partido, aunque la falta de acierto terminó por condenarles.

Será difícil, pero queda Mestalla.

La Atalanta es un gran equipo con un entrenador que conoce las virtudes de cada uno de sus jugadores. Es un conjunto que, ante el Valencia en San Siro, mostró claramente sus fortalezas y sus debilidades. Albert Celades y los suyos debieron tomar nota tras el partido de ayer. Porque con los efectivos que se recuperan para el partido de vuelta, especialmente Coquelin y Rodrigo Moreno (Gabriel Paulista sigue sancionado, y esto es un problema a nivel defensivo ante las variantes y el potencial que suma la Atalanta arriba), se puede hacer mucho daño a la Atalanta en Mestalla. Sobre todo este último; porque Dani Parejo gana un socio clave, Maxi Gómez un complemento perfecto y el Valencia suma juego entre líneas y amenaza al espacio. Difícil pero no imposible. Se avecina un partido de vuelta más que interesante.

Albert Quera (@AlbertQuera)

Marco Luzzani / Getty Images

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