Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Partidos

Bruno Guimarães se presenta a Europa

La gran sorpresa de la noche y de las eliminatorias; la derrota de la Juventus frente al Olympique de Lyon, coincidía con la irrupción de uno de los nombres del miércoles y del conjunto del Ródano: Bruno Guimarães. La presencia de este mediocentro brasileño en el centro del campo del Lyon ha eclipsado incluso el partido que se han marcado hombres como Aouar o Tousart, ambos claves dentro de la estrategia seguida por el conjunto francés para tumbar al gigante de Turín en la Champions League.

Es un hecho que las quinielas y los opinadores, analistas, comunicadores predijimos que la desigualdad entre ambos conjuntos tambaleaba la balanza en favor de los hombres de Sarri. Pocos podrían decir que, antes de los noventa minutos vividos en el Groupama Stadium, consideraban posible una derrota de la Juventus. El peso de la plantilla, más que su rendimiento actual, marcaba claramente a los italianos como ganadores. Y ya desde el inicio ambos conjuntos querrían sacarnos del error que veníamos cometiendo.

En espacios reducidos o amplios, el futbolista de 22 años se siente cómodo para conseguir siempre encontrar el movimiento que aporte ventajas al juego de su equipo.

Y el nombre propio en esa ecuación que aceleró Aouar y rubricó Tousart es precisamente el de Bruno Guimarães. La decisión de incluir al brasileño en mediocampo dio contexto a un futbolista que se sintió cómodo desde el primer segundo en su primera prueba en la Champions League. Siendo clave para su equipo a la hora de construir y muy correcto al corte, el ’39’ del Lyon fue un activo fundamental para el plan de liberar a Aouar en la zona de tres cuartos junto a Tousart, un interior que resultó importante -más allá del gol- por su posicionamiento para presionar la salida de balón de los italianos. Toscas y erráticas, las intentonas de los de Sarri se convirtieron en ocasiones de sufrir a la contra.

El centrocampista brasileño se presentaba así en Europa tras llegar en este mercado de invierno procedente del Atlético Paranaense por 20 millones de euros que ya parecen estar amortizándose. Sus participaciones con el Lyon ya demuestran que estamos ante un futbolista con una gran inteligencia posicional, encarando siempre bien la recepción del balón y situándose siempre donde puede ser útil para la salida de sus compañeros, bien como opción de pase o bien llevándose la atención del defensor. En espacios reducidos o amplios, el futbolista de 22 años se siente cómodo para conseguir siempre encontrar el movimiento que aporte ventajas al juego de su equipo.

Solo Cristiano Ronaldo parecía buscar por todos los medios morder la yugular de los locales que, con el paso de los minutos, fue deshinchándose.

En una primera parte en la que el Olympique de Lyon no tuvo el control, sí consiguió tener el peso del encuentro. La pillería de Aouar y la eficacia de Tousart pusieron la nota de color en un partido que solo tuvo presencia local, poniendo el uno a cero que reinó hasta el final del partido. Las acometidas de los de Sarri apenas eran caricias en una bien colocada defensa del Lyon, que conseguía frenar a un apático Dybala (aunque mejoró en los minutos finales), y desconectar a un Pjanic irreconocible que acabó siendo sustituido. Solo Cristiano Ronaldo parecía buscar por todos los medios morder a la yugular de los locales que, con el paso de los minutos, fue deshinchándose.

Un diamante para que Rudi García pueda seguir puliendo y que puede sumar enteros a un equipo que no está siendo lo que se esperaba a nivel de rendimiento nacional (séptimos en Ligue 1) y que además no está teniendo fortuna con las lesiones, habiendo perdido piezas tan básicas como la de Memphis Depay. Con Bruno Guimarães, las sensaciones pueden cambiar desde la base sólida de creer en una de las piezas clave de los octavos de final de la Champions League.

Miguel Ruiz

Jean-Philippe Ksiazek / AFP

¿Algo que añadir?