Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Un Clásico marcado por sus laterlaes
Partidos

Los costados de Zidane y Setién

Como casi siempre que llegan estas fechas, el Clásico empieza a tener unos tintes negruzcos, a tragedia griega, a definitivo. El primer día de marzo, que a efectos de calendario no debería marcar un punto y final, puede terminar siendo una herida gangrenada. El Clásico es, pues, una herida que siempre sacude alguna de las pieles. Tanto Real Madrid como FC Barcelona llegan a la cita con dudas, los blancos con la losa de la derrota en Europa, y con la sensación de que ambos equipos tienen más necesidad de guardar sus ropas que de robar las del rival.

Este Clásico va a estar marcado, sobre todo, por una fragilidad compartida: las bandas. Después profundizaremos en este aspecto, pero tanto Madrid como Barcelona tienen más dudas que certezas ahí, y necesitarán pizarra y tesón ya no para corregir estas debilidades, si no para paliarlas. Ya vimos cómo el Manchester City de Pep Guardiola acuchilló repetidamente a Dani Carvajal, buscando crear superioridades en los flancos, y cómo el Napoli de Gattuso dejó siempre espacio a Firpo y Semedo, conscientes de su poca creatividad e impacto en el último tercio. Dos problemas distintos, pero que tienen puntos en común.

Quique Setién estuvo en el Santiago Bernabéu durante el Real Madrid – Mancherster City y después se vio con Josep Guardiola. Seguro que tomó nota del Gabriel Jesús en banda y un doble falso 9 formado por De Bruyne y Bernardo Silva. El Madrid, que sufrió mucho a la espalda de Carvajal y Casemiro, podría ver un escenario similar este fin de semana. Setién, sin Suárez, ha recentrado la posición de Griezmann, juntándole con Leo Messi en el carril central. Tener a Antoine en los pasillos interiores tiene como recompensa para el Barça que Lío puede recibir en zonas más calientes, más cerca de la portería, porque el francés no solo es buenísimo haciendo de Roomba (como dijo Albert Morén) sino que desahoga la zona central tirando muchos desmarques. Entonces.. ¿Quién va a atacar a Carvajal?

Este parece la gran duda por parte del Barça. Ansu Fati, Arturo Vidal o Martin Braithwaite son los tres nombres que baraja Setién para acompañar a Leo y Antoine en la delantera. Depende de por quién se decante, el guion de partido será uno u otro muy distinto. Con la alineación ya tendremos el mensaje de partido que quiera transmitir el técnico cántabro. Ansu para intentar sostener un control sin renunciar al desequilibrio, aunque su bisoñez es un hándicap ante Carvajal, pues en el 1×1 es un jugador imponente. Fati, además, tiene mucho fútbol en su cabeza y te asegura tener posesiones de calidad en tres cuartos. El danés, recién llegado que apenas ha jugado 20 minutos, es un jugador que entendiendo la banda izquierda como punto de salida y el área como meta puede casar muy bien con un plan de partido en el que Messi y Griezmann puedan gestionar la zona central sabiendo que Braithwaite les va a desahogar siempre con un esfuerzo sin balón. Por último, el chileno, como hizo en Nápoles, va a dar una falsa amplitud, pues físicamente está abierto pero a la práctica no genera ninguna ventaja fuera con balón. Ahora mismo, Vidal parece intocable.

El Real Madrid, por su parte, ofrece un abanico más amplio de dudas en cuanto a los nombres. ¿Cuatro o cinco centrocampistas? ¿Sacrificar a Isco o Vinícius? ¿Darle cabida a Rodrygo? ¿Mendy o Marcelo? Lo que ha demostrado Zidane es que se encuentra ante una dicotomía en la que es difícil decantarse. Sin Eden Hazard, que aún no ha enseñado lo que es pero sí ha insinuado lo que puede ser, el Madrid de los cuatro centrocampistas emergió como la opción más «conservadora», pero coherente. Fede Valverde y Benjamin Mendy cosieron las lagunas del Madrid y, poco a poco, el equipo fue jugando más junto. El Real Madrid del unocerismo. Pero Vinícius e Isco son, el primero por el desparpajo y el segundo por su peso táctico, activos muy importantes para Zidane. La suplencia de Kroos ante el City «por motivos técnicos» fue una sorpresa, pero extrañaría mucho que el teutón no recuperase la titularidad el domingo. Su presencia le permite al Real Madrid activar muchas zonas que, sin él, no existen. Es un iluminador.

El técnico francés podría activar el talento en el sector zurdo con Marcelo, Isco y Kroos y renunciar a Vinícius en pro de Luka Modric. Capacidad de esconder el balón y amansar el partido en detrimento de cambio de ritmo en el último tercio, aunque viendo que con el brasileño este cambio de ritmo no asegura goles, quizás Zidane priorice juntar la mayor cota de calidad/jerarquía posible para juntarse y defender con balón. Consciente que la banda derecha del Barcelona es una quimera, con un Semedo tímido y Leo cada vez más centrado, el riesgo de sacrificar a Mendy, cerrojo en esa banda, es mínimo. Y más si se tiene en cuenta que Marcelo Viera permite a Kroos ser Kroos, activar el cambio de juego de Sergio Ramos y darle mucha más seguridad a un Casemiro que, como se vio ante el City, sigue teniendo carencias en salida de balón.

El fútbol ofrece distintos partidos dentro de un mismo partido. Cada parcela de juego juega su partida particular. El centro del campo marcará el tono del encuentro. Setién dejó a Arthur en el banquillo el último partido apostando por Rakitic. El brasileño, al que le falta continuidad, es un imprescindible, bajo mi punto de vista, no solo porque tiene muchísima frescura en su juego sino porque ofrece en campo contrario una agresividad en sus movimientos, en sus gestos y en sus pases que no se encuentran en plantilla. Melo hace mejor a Frenkie De Jong. Tienen química y son dinámicos, por ende el Barça es mejor con esta dupla sobre el verde. Si se opta por Ansu o Braithwaite en la delantera cabe la opción que sea Arturo Vidal quien cope la tercera plaza en la medular, reservando a Arthur para el segundo tiempo, algo que viendo los pocos recursos de la plantilla, coge más relevancia. El peso táctico de Arthur saliendo desde el banco es altísimo, pues es capaz de ordenar escenarios de ritmo elevado y templar el escenario cuando se altera. Delante, con Kroos, Valverde y Casemiro (quizás también Modric), el Barcelona necesitará sumar la mayor cantidad de tiempo posible el balón.

Tanto Setién como Zidane tienen marcadas con una cruz roja las zonas en las que pueden hacer daño: las bandas. Sobre todo la de Junior Firpo, habituado a tener un central que le mime la espalda en el Betis, aún no está acostumbrado a la terquedad de tantos metros detrás suyo. Una soledad peligrosa. Tanto Vinícius, por agresividad y velocidad, como Isco, por inteligencia y calidad, le pueden hacer la noche a Junior. Un Clásico marcado por las debilidades y las dudas de ambos conjuntos aunque ello suponga que las virtudes tomen un brillo aún más especial.

Albert Blaya Sensat

Denis Doyle / Getty Images

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