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Roger Martí celebra uno de sus tantos con el Levante
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Roger Martí bajo el foco

No es fácil destacar cuando el foco apunta en otra dirección. Aunque según qué casos a veces sucede lo contrario; eliminando esa presión de sus hombros hay quienes se sienten liberados para poder crecerse y asomar la cabeza. Es difícil ubicar a Roger Martí en uno de estos dos grupos, un futbolista que ha desarrollado su potencial goleador en un Levante en el que las miradas las acaparaba el comandante Morales pero que a su vez suele crecerse, motivarse, en escenarios de gran envergadura.

Brillar, sin embargo, en un equipo de extremos como este Levante de Paco López parece al menos relativamente más sencillo. En especial si te ubicas en una de las dos áreas. El conjunto granota es uno de los que más remates hace y recibe de La Liga. Un equipo de blancos y negros donde la escala de grises no hace acto de presencia. El Levante vive ubicado en mitad de tabla con cierto colchón sobre su objetivo; evitar el descenso. Un desempeño que, bajo sus dificultades defensivas, solo se entiende desde el equilibrio que aporta su elevada producción cerca de la meta rival.

El Levante está siendo un equipo tan irregular como imprevisible. Un estilo de juego que hace brillar a figuras individuales en ambas áreas.

Si Aitor Fernández ha logrado destaparse como uno de los grandes porteros de nuestra Liga con actuaciones sobresalientes y paradas en situaciones límite, en área contraria, y sin la influencia anotadora de Morales, Roger Martí ha sido el otro hombre estrella en clave levantinista. El delantero de Torrent siempre había gozado del estatus de finalizador, un futbolista dañino al espacio, siempre con la portería entre ceja y ceja y con gran capacidad para definir. Aspectos que en el Levante, tanto en La Liga como en Segunda, había demostrado ya. Sin embargo, nunca gozó de la confianza absoluta de sus técnicos en la élite, reservándole en muchas ocasiones el rol de revulsivo, donde también ofrecía buenos registros.

Morales se ha vuelto más terrenal tras un par de temporadas sublimes tanto a nivel de juego como de números. Quizás demasiado humanizado. Sus dos dianas contrastan con los once tantos que suma actualmente Roger que lo aúpan a ser el máximo goleador nacional de La Liga junto a Lucas Pérez y Gerard Moreno. En el Levante actual ha encontrado su mejor contexto para sacar a relucir sus desmarques de ruptura. En ese ida y vuelta constante que plantea Paco López, más propio de un partido de All-Star de la NBA -aunque con mayor tensión competitiva-, Roger Martí encaja como un guante leyendo con clarividencia los espacios a atacar y siendo ese complemento perfecto para Morales, que suponía la principal incógnita al arrancar la temporada.

Con un Morales menos productivo en el aspecto goleador, Roger ha cogido el relevo destacando como uno de los principales realizadores de La Liga.

Y es que con los grandes lanzadores que tiene el Levante en Campaña, Bardhi o Rochina, además de conductores o receptores como Morales y Mayoral, canalizadores perfectos de todo el caudal ofensivo del Levante, Paco López necesitaba una figura para rematarlo, y con el comandante menos acertado de lo habitual en estas lides, Roger ha supuesto un oasis en medio del desierto para el técnico de Silla. El punta valenciano no arrancó la campaña siendo insustituible, a caballo entre la titularidad y la revolución de los últimos minutos, pero ese estatus se lo ha ido ganando a pulso poco a poco con el paso de las jornadas a base de goles. Si antes estaba fuera de su radio de acción, Roger Martí está cada vez más bajo el foco en este Levante 19/20.

Dani Souto

José Jordán / AFP

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