Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Jovane Cabral, una de las jóvenes esperanzas del Sporting CP.
Jugadores

Otro extremo «made in Sporting»

La vuelta a la “normalidad” no ha sido tan normal como esperábamos en el fútbol alrededor del mundo, pero nos ha dejado algunos detalles interesantes. Si en muchos casos la vuelta del balompié ha sido algo decepcionante (sin público, con evidente falta de forma, con distancia social…), en Portugal se ha podido ver uno de esos brotes verdes… y nunca mejor dicho. El Sporting Clube de Portugal ha vuelto del parón con el paso firme y con un ritmo suficientemente estable que les está haciendo encadenar una racha de buenos resultados en el campeonato nacional. La vuelta y la buena cara, además, tiene un nombre que destaca sobre los demás: Jovane Cabral.

Surgido en la cantera de Sporting, ha ido quemando etapas hasta hacerse con un sitio en el primer equipo el verano de 2018, cuando apenas contaba los veinte años. Hoy, con los veintidós recién cumplidos y con un doble ‘7’ a la espalda, siempre unido ese dorsal al talento de algunos de los grandes extremos de la historia, este jugador ha surgido en los últimos tiempos como una de las piezas fundamentales para Rúben Amorim. El técnico portugués lo ha situado siempre en banda, especialmente en la derecha, siendo este detalle curioso por tratarse de un jugador diestro y romper de alguna manera con esa tendencia impuesta en los últimos años de jugar con extremos a banda cambiada.

Jovane Cabral es un jugador que, en casi cualquier contexto, obliga al entrenador rival a pensar en cómo sujetar su juego, a fin de evitar situaciones de peligro una y otra vez.

Con una fuerte tendencia al regate y al desequilibrio, se trata de un extremo vertical, con buena visión de juego para desempeñarse a buen nivel ofensivamente, siendo un importante valor a la hora de encontrar huecos e incluso ser importante como ejecutor del último pase. Técnico y con gran dominio del disparo, a veces se atreve desde distancias inesperadas y letales, consiguiendo el tanto o generando segundas oportunidades de gol. Gusta de transitar desde la banda al interior a pesar de jugar a menudo a pie natural, permitiendo el ascenso del lateral y generando buenas situaciones ventajosas en el último tercio.

Un futbolista aplicado en la vertiginosidad del juego vertical, pero al que se le puede cuestionar la capacidad para proteger la pelota y no perder balones que puedan generar situaciones en desventaja defensiva. Un jugador que, en casi cualquier contexto, obliga al entrenador rival a pensar en cómo sujetar su juego, a fin de evitar situaciones de peligro una y otra vez. Un clásico extremo nacido de la prolífica escuela portuguesa y, en especial, de la de Sporting.

Es suya parte de la culpa de los buenos resultados de Sporting, irrumpiendo desde la banda para sumar en un equipo que no se cansa de sacar talento en banda, tras los muy célebres Figo, Quaresma o Ronaldo.

En un campeonato en el que normalmente Porto y Benfica se escapan del pelotón con cierta solvencia y velocidad, y dentro de esa cotidianidad, el Sporting no ha sabido mantener con seriedad la vitola de tercer equipo luso ante un Braga que en los últimos años le ha discutido ese honor, al menos por los resultados más recientes. En esa terna se ha metido incluso el sorprendente proyecto de Famalicão, que mantuvo durante varias jornadas el pulso en lo alto de la tabla de la Primeira Liga portuguesa.

En ese escenario, los últimos encuentros de Sporting CP, acostumbrado ya más a batallar contra Braga y nuevos invitados que contra los gigantes Porto y Benfica, han estado envueltos en un mayor optimismo. Gran parte de la culpa del mismo lo aporta este veinteañero caboverdiano que ha irrumpido desde la banda para sumar en un Sporting que no se cansa de sacar talento en banda para el fútbol mundial, tras los muy célebres Figo, Quaresma o Ronaldo. Y Jovane Cabral parece ser una nueva joya, veremos con qué valor, dentro de esa escuela portuguesa de la Lisboa sportinguista.

Miguel Ruiz

Patricia De Melo Moreira / AFP

¡Comenta!