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Fútbol en torno al balón

El RCD Mallorca termina de consumar su descenso en el proyecto de Vicente Moreno.
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Visto para sentencia

Visto para sentencia. La temporada 19/20 del RCD Mallorca de Vicente Moreno ha llegado a su fin pese a que todavía queda una jornada por delante. Una jornada en la que, por cierto, hay mucho en juego en La Liga. En posiciones de Europa League y saber qué equipo acompañará a RCD Espanyol y al RCD Mallorca a la división de plata del fútbol español. Porque con la derrota ante el Granada de Diego Martínez -el entrenador revelación de La Liga, que siempre viene bien recordarlo- el equipo balear desciende definitivamente.

El RCD Mallorca ha sido un equipo que ha tenido muy pocas certezas y que ha planteado muchas dudas y problemas durante toda la temporada. Y las ha tenido en todas las fases del juego y en todas las líneas del sistema de Vicente Moreno. Se mantuvo casi el mismo bloque que ha hecho que el equipo balear encadenara dos ascensos consecutivos. Pero claro está que esto no ha servido para mantenerse en la élite del fútbol nacional ni, a su vez, para acomodar al mejor jugador de la plantilla. El gran debe de la temporada ha sido el no lograr ofrecer un contexto positivo a un Takefusa Kubo que, pese a todo, ha demostrado de qué calibre está hecho.

El Mallorca de Vicente Moreno no se ha mostrado solvente en área rival, ni, menos aún, en área propia.

Han sido un cúmulo de errores que han tenido resultados negativos en otras facetas del juego. Este Mallorca no ha defendido bien. Ni en la forma de defenderse ni, especialmente, el lugar desde donde lo hacía, ubicándose con frecuencia demasiado cerca de su guardameta. Un hecho que se evidencia a través de una estadística que parece anecdótica, pero que en realidad explica las dificultades competitivas del conjunto bermellón: el RCD Mallorca ha sido el equipo con más penaltis en contra esta temporada. Así, por supuesto, todo cuesta el doble.

En esto, además de cómo ha gestionado el Mallorca algunos partidos y algunas ventajas, ha influido también su ataque. No solo por la forma de perder el balón en campo rival -Iddrisu Baba ha sido, dentro de lo que cabe, una buena noticia en el corte en transiciones defensivas-, sino más por las pocas variantes y recursos que se ha tenido en la parcela ofensiva. El plan ofensivo de Vicente Moreno pocas veces ha acompañado a la calidad que el RCD Mallorca, por nombres, ha conseguido sumar. Con el Cucho+Kubo, y varios partidos de Ante Budimir arriba, estos pocas veces se han sentido respaldados por el sistema.

El quid de la cuestión aparece con el tema de Takefusa Kubo pegado en banda. En el 1-4-4-2 tan fijo de Vicente Moreno en muchos partidos -el mismo bloque que años anteriores-, el encaje del jugador nipón no ha sido tarea fácil. Y no lo ha sido desde un principio. El equipo lo necesitaba en los pasillos interiores, un lugar que le ofreciese un mayor protagonismo aunque nada fuese a favor. Es cierto que desde banda aparecía mucho entre líneas por su tendencia a centralizar su zona de influencia, pero tras pérdida el Mallorca ha sufrido mucho por su carril. La relación Kubo-Mallorca nos deja con la sensación de que uno jugaba a una cosa y los otros a otra.

Pese a esto, el curso de Takefusa Kubo en las Islas no ha sido malo. Ha conseguido ser la figura diferencial en un equipo muy falto de calidad individual. Ha demostrado su valía -si no lo había hecho ya-. Ante todo y ante todos, el nipón ha conseguido imponer toda su calidad técnica a los problemas ofensivos que ha tenido el RCD Mallorca a lo largo del curso. Ha influido, también, la figura del Cucho Hernández -gran tramo final de temporada- cuando este ha jugado en la doble punta. Se entendieron y se potenciaron. Aunque ni con esto le ha dado al Mallorca para mantener la categoría.

Una situación insostenible, en ataque y defensa, que hacía ver este descenso como una mera cuestión de tiempo.

Muchas dudas y una única certeza no libre de interrogantes en clave bermellona: Takefusa Kubo. El RCD Mallorca ha sido un equipo que no ha asentado un plan, una idea y un estilo concreto en toda la temporada. Sí posibilitó el retorno de los baleares a La Liga, pero todo se acaba con la sensación de que Vicente Moreno no ha acabado de dar con la tecla en Primera División. Los buenos partidos del Mallorca no tuvieron continuidad en la siguiente jornada. Ha sido un equipo que se ha agarrado mucho a lo individual (Kubo-Cucho-Budimir) y ha tenido poco de lo colectivo. Por confianza, por nivel de jugadores y por nivel colectivo, el RCD Mallorca consuma su descenso a La Liga Smartbank.

Albert Quera

Isaac Buj / Getty Images

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