Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

La banda derecha del Sevilla cobrará especial relevancia ante la Roma en el duelo de la Europa League.
Análisis táctico

Con la vista en la sexta

Después de la amarga salida de Madrid está claro que Julen Lopetegui merecía la oportunidad de demostrar su valía como entrenador en un lugar más alejado del foco mediático. Uno que le permitiera trabajar con la libertad de no estar constantemente en entredicho. En Sevilla hubo momentos en los que pudo discutírsele, pero al final ha acabado llevando al equipo a donde el proyecto apuntaba desde un principio. Así como hiciera con el combinado nacional, Lopetegui ha mostrado en Sevilla las ideas que le llevaron a ser muy valorado como seleccionador antes del Mundial de Rusia 2018. Cogió a un Sevilla de entreguerras y, de la mano de Monchi, el conjunto hispalense logró la clasificación para la Champions. El pentacampeón de la Europa League afronta la ronda de octavos con la moral por las nubes, con la confianza en el proyecto muy elevada y con la ilusión de volver a sentarse en su trono. Antes de acceder a las rondas finales, y con todos los cambios que ha sufrido la competición por la pandemia que actualmente vivimos, la AS Roma de Paulo Fonseca tratará de impedir que el dominador de la competición vuelva a soñar con la sexta.

Fernando tiene que ser la pieza que otorgue libertad de incorporación atacante a los dos laterales del Sevilla.

El Sevilla encara el encuentro ante el conjunto romano sin haber perdido un partido desde el día 9 de febrero, cuando cayó en Balaídos ante el Celta de Vigo. La tendencia positiva hispalense se prolonga también a su rival de octavos. La AS Roma ha finalizado la Serie A en una meritoria quinta plaza, teniendo en cuenta el nivel que ha presentado la competición italiana en la zona europea. Fonseca dio un golpe de timón para tratar de cambiar el rumbo del equipo tras la reanudación de la competición. Cambió el dibujo y, lo más importante, la mentalidad de juego. La tendencia a la asociación de seguridad dejó paso a un juego más vertical apoyado en la implantación de dos carrileros. Del 1-4-2-3-1 el equipo pasó a plantarse sobre el campo bajo un 1-3-4-2-1 que funcionó mejor, interpretando bien todos los movimientos y automatismos que el técnico luso demandaba con ese esquema de juego. Los problemas en el centro de la defensa, a pesar de tener a un Smalling en un gran estado de forma -que no estará presente ante el Sevilla-, se disiparon con la presencia de un tercer central que arropara al equipo atrás y otorgara vuelo a los dos jugadores de banda. Spinazzola y Bruno Peres son esenciales en la fase ofensiva del conjunto capitalino, pero también representan el espacio ideal para hacer daño a un equipo que por el carril central se arropa muchísimo. La pareja de mediocentros Veretout-Diawara abarca mucho campo y protege bien la parcela ancha cuando el conjunto tiene que arroparse a la espera de un contragolpe demoledor.

Ante esa solidez que ha adquirido el conjunto romano, debemos esperar un Sevilla que proyecte mucho a sus laterales, cosa que ya hace siempre. Navas y Reguilón, si ya son de costumbre gran parte del torrente de fútbol ofensivo que posee el conjunto de Lopetegui, ante la AS Roma deberán saber aprovechar bien la espalda de los dos carrileros italianos, donde tendrán campo para correr y someter a la defensa de tres centrales contraria. La presencia de De Jong en la punta de lanza puede ser algo más coherente que la de En-Nesyri. Ante una defensa con capacidad para ir a la anticipación sin miedo de dejar a los demás en una situación comprometida, la presencia del punta neerlandés requerirá de muchas vigilancias defensivas para evitar que controle balones con facilidad y proyecte a los hombres de banda sevillistas. La bala del delantero marroquí podría esperarse más en un contexto de encuentro donde sea la AS Roma la que tenga que asumir mayores riesgos, buscando aprovechar la espalda de los defensores romanos con sus acertados desmarques y la lentitud de estos para girarse. En la ecuación de la superioridad por banda entra también –cómo no– Lucas Ocampos. El juego hispalense se inclinará hacia esa banda derecha con las posibles ventajas que obtengan el extremo argentino y Jesús Navas. El Sevilla debe centrar su juego en que esos dos jugadores reciban el balón con libertad ante las constantes subidas de Spinazzola.

Al igual que la AS Roma se expone en los costados por la tendencia ofensiva de sus dos carrileros, esto también estará presente en el Sevilla. Sin embargo, el conjunto de Julen Lopetegui cuenta con una pieza sobre el campo que equilibra todos los desbarajustes. Fernando Reges ha cuajado una temporada sobresaliente. El mediocentro de 33 años encara su segunda juventud siendo la extensión del entrenador sobre el campo. Es el solucionador de problemas de este Sevilla que tanto le debe al brasileño esta temporada. Ante el los hombres de Fonseca, Fernando tiene que ser la pieza que otorgue libertad de incorporación atacante a los dos laterales, estando luego vigilante de aquellos balones que puedan llegar a la espalda de estos. El centrocampista puede ser el elemento que desequilibre la balanza del encuentro, ya que, mientras que la AS Roma presenta dos mediocentros normalmente, Fernando puede hacer el trabajo de esos dos juntos permitiendo sumar más efectivos al ataque. Entre esos está Banega, que parece haberse reservado sus últimas gotas de fútbol esta temporada para que nos lamentemos más aún de su salida de La Liga.

El Sevilla debe centrar su juego en que sus dos hombres por derecha reciban el balón con ventaja ante las constantes subidas de Spinazzola.

Ocampos y Fernando para desequilibrar el encuentro en favor del Sevilla de Julen Lopetegui. Los hispalenses quieren aprovechar la cresta de la ola de confianza que han atravesado en este final de temporada atípico para poder competir en su torneo fetiche. Con el objetivo de la Champions League en la mano, todo lo que venga no puede ser nada más que positivo para el Sevilla. Pero algo parecido le sucede a los romanos. Tendencia positiva y con un nuevo esquema de juego que parece haberles sentado como un guante. El duelo de octavos bien lo podríamos haber presenciado en rondas superiores y solo nos queda sentarnos y disfrutar de dos equipos que aseguran diversión.

Christian Sánchez de la Blanca

Cristina Quilcer / AFP

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