Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

El papel de Gerard Piqué puede tomar relevancia ante la importancia de las transiciones del Napoli de Gattuso.
Análisis táctico

Gerard Piqué ante las transiciones napolitanas

Desde la llegada de Gattuso, el Napoli ha adquirido dos movimientos en su juego sin balón muy marcados. Cuando a los partenopeos les toca defender o bien esperan en un bloque bajo cerrando líneas y consiguiendo hacerse fuertes en campo propio, o buscan al adversario arriba a través de una presión intensa con marcas casi individuales para recuperar la pelota en zonas muy adelantadas y con la mayor rapidez posible. En ambos escenarios han venido sintiéndose fuertes y han podido ser dominantes durante el transcurso de los encuentros.

Todo hace apuntar que, como ya ocurrió en la ida, los italianos esperarán al FC Barcelona buscando ser reactivos para poder así robar y lanzar a sus puntas. Un panorama que ya observamos cómo se le atragantó por completo al conjunto de Quique Setién. Los culés cuentan con una transición defensiva que normalmente es mal ejecutada porque al equipo le cuesta perder la pelota en los lugares que desea. Cuando toca correr hacia atrás aparecen los problemas por puro funcionamiento colectivo y por el mal momento individual de varias piezas.

Por la tendencia de ambos protagonistas, el duelo entre Napoli y Barcelona parece que vendrá marcado por las situaciones en transición.

De hecho, el Barcelona se ha sostenido en su fase defensiva gracias a la figura de Gerard Piqué. El central ha sido el apagafuegos durante todo el curso y frente al Napoli deberá multiplicarse, porque los de Gattuso no solo contragolpean bien, sino que lo hacen siempre detectando las zonas más vulnerables del rival. Con un Lenglet que llega renqueante y a expensas de conocer si Setién variará su esquema para dar inclusión a las piernas de Semedo configurando una línea de 3 atrás, la lectura e interpretación del juego de Piqué se antoja fundamental si el conjunto español no quiere verse sometido en cada ataque adversario.

La gran incógnita es saber si el epicentro ofensivo del Napoli estará presente, porque si finalmente Lorenzo Insigne no es de la partida, la estructura ofensiva con la que se verán las caras los chicos de Setién pierde a su gran director de orquesta. Sin el extremo, Gattuso podría optar por dos variantes diametralmente opuestas. Para mantener el engranaje y contar con pulmones y capacidad para correr lo más lógico sería cambiar de perfil a Politano o introducir a Hirving Lozano en ese banda izquierda que Insigne dejaría libre. Tanto italiano como mexicano son dos piezas que, en ese plan de salir con rapidez atacando los espacios que describíamos con anterioridad, se mueven con naturalidad produciendo muchísimo cuando pueden recibir con el rival mal posicionado.

Si por el contrario el titular es Elmas, con toda probabilidad el que fijaría por fuera sería Zielinski. Un jugador menos rápido y profundo pero más acostumbrado a hacer ancho el campo y sin problemas para trazar diagonales de fuera hacia dentro. Con el macedonio, el FC Barcelona se encontraría con menos preocupaciones a su espalda, pero con mayores dificultades para superar las dos líneas defensivas que ejecutan los partenopeos cuando ceden la iniciativa. Porque Elmas, a pesar de ser un perfil ofensivo y que con pelota amenaza gracias a su pase y disparo, es más disciplinado tácticamente cuando toca cerrar líneas de pase o encimar al rival.

Gattuso tiene diferentes perfiles y opciones con los que condicionar tanto su fase ofensiva como la defensiva rival.

Lo que es inamovible, salvo sorpresa de última hora, es la pareja Callejón – Mertens. El español pinchado en derecha atacando con inteligencia el lado débil (mecanismo que lleva haciendo desde la etapa de Rafa Benítez en San Paolo) es un elemento que a la espalda de un Jordi Alba que tendrá que sumar mucho en campo rival, debe ser un quebradero de cabeza para el sector izquierdo de la zaga blaugrana. Por otro lado está Dries Mertens. El belga tiene todas las cualidades fundamentales para castigar los espacios que suele dejar el Barça por su propuesta.

Sin el trabajo y experiencia de Arturo Vidal ni el buen hacer posicional de Sergio Busquets, el esquema sin balón de Setién va a depender mucho de un buen funcionamiento colectivo, algo que el equipo ha venido acusando toda la temporada. Todo lo que no sea que Gerard Piqué no tenga que ser de nuevo el mejor jugador de los 22, serán buenas noticias para los intereses blaugranas.

Paco Mariscal

Gonzalo Arroyo Moreno / Getty Images

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