Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Equilibrar a los Wolves desde lo físico, el gran desafío del Sevilla de Julen Lopetegui en la eliminatoria de Europa League.
Análisis táctico

Mantenerse en pie

Cuando se acercan los momentos clave poco importa ya todo tiempo pretérito. Carpe diem en su máxima expresión. Lo bueno del fútbol es que, sin posibilidad de ser predicho, sí cabe cierta previsión. Y de esta podemos extraer ciertas conclusiones que nos acerquen a lo que puede ser la realidad de un partido. Todo lo que han hecho Sevilla y Wolves para llegar hasta estos cuartos de final de la Europa League sirve y no -qué orgulloso estaría Schrödinger- para trazar las claves de un duelo de altura en la competición anaranjada.

Ya conocemos de sobra las líneas maestras del conjunto dirigido por Julen Lopetegui: un equipo poliédrico, adaptable a cualquier contexto cambiante y con argumentos para ser solvente en todos ellos. Pero posiblemente su próximo rival le abra una nueva puerta que hasta la fecha no había explorado. Los Wolves de Nuno Espírito Santo no vienen de convencer precisamente en su partido reciente, pero como ya hemos dicho antes, eso poco llega a importar en estas instancias. Lo que sí toma relevancia es el planteamiento que el portugués puede poner en liza ante los hispalenses; un rival que impondrá una batalla desde el plano físico que el Sevilla desconoce.

Los poderosos argumentos de los Wolves desde el plano físico será algo que el Sevilla deba controlar para que los ingleses no estén cómodos en el partido.

No hay equipo en La Liga que pueda ponerle en tal tesitura a los de Julen Lopetegui. El control del esférico será para los andaluces, algo en lo que también han demostrado poder desenvolverse, teniendo que atacar una defensa replegada a la que saben cómo dañar con armas como Ocampos, Jesús Navas o Éver Banega. Sin embargo, las transiciones ofensivas del Wolverhampton exigirán al técnico vasco agregar nuevos matices a su plan. Lopetegui necesitará cubrir de la mejor manera las espaldas de Navas y Reguilón, ya que prescindir de su capacidad para producir cerca del área rival no cotiza. Pero es evidente que los costados toman una relevancia especial, puesto que es la zona predilecta de ataque para los de Nuno, que explotan como nadie la verticalidad de sus hombres de banda; dos jugadores muy diferentes en características y roles.

Todo el sistema ofensivo de los Wolves se construye desde fuera: Diogo Jota para conducir, desequilibrar y jugar con la cabeza alta y Adama Traoré para agachar la testa, desbordar y superar a cualquiera desde su potente tren inferior. Dos polos opuestos en lo futbolístico pero que comparten misión: aclarar la ofensiva inglesa para llegar al área contraria con las mayores ventajas posibles para su punta, Raúl Jiménez. El mexicano está firmando la mejor campaña de su carrera. Y no es para extrañarse. Funcionando como hombre boya, como faro para sus dos transatlánticos exteriores, pero sin la obligación de llevar todo el peso ofensivo de su equipo, el que fuera ‘9’ del Atlético de Madrid ha encontrado su lugar en el contexto de transiciones, verticalidad y juego de la cal hacia el área de los Wolves.

El orden y desorden que genera Raúl Jiménez es clave para entender todo lo demás. Una prueba de fuego para una de las grandes parejas de centrales del continente.

Los tres se complementan armoniosamente y plantean un desafío que Lopetegui aún no había enfrentado. No es solo un equipo que lo apueste todo a lo vertiginoso de sus transiciones ofensivas, es que exprime al máximo su principal virtud cuando pisa campo contrario: el despliegue físico. Aun con Diego Carlos y Koundé en el eje de la zaga, el Sevilla lo tendrá difícil para equilibrar fuerzas en ese sentido con los ingleses, que además suman más argumentos a su favor en ese sentido con llegadores de segunda línea como Rúben Neves. El afamado triángulo de Lopetegui conformado por sus dos centrales + Fernando es una de las mejores garantías competitivas de Europa, pero si hasta ahora ha sido uno de los principales fundamentos de su juego, ante los Wolves tendrán seguramente a su enemigo final. Ese que nos hacía guardar la partida y reintentarlo una y otra vez hasta dejarlo sin vida. Con la peculiaridad de que en esta Europa League no hay segundas oportunidades. El Sevilla necesitará desactivar con los argumentos que Lopetegui disponga la exuberancia física de su rival para mantenerse en pie.

Dani Souto

Michael Regan / Getty Images

¡Comenta!