Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

El Sevilla de Julen Lopetegui, desde la fortaleza de su bloque, ya está en semifinales de la Europa League.
Análisis táctico

Un bloque consolidado

El Sevilla FC 20/21 ha crecido siempre desde el mismo bloque. Con el paso de los encuentros, con el paso de las jornadas, desde Vaclík -ayer Bounou- hasta Lucas Ocampos. Sin olviadar, por supuesto, a Éver Banega, Fernando Reges y la mejor pareja de centrales de Europa. Ante los Wolves aparecieron en el momento clave dos de los jugadores más importantes en campo rival en los hispalenses: Banega y Ocampos. El primero para asistir y el segundo para ver puerta. Y así, el Sevilla ya está en semifinales de la Europa League. Paso a paso, victoria a victoria; este Sevilla de Julen Lopetegui crece mucho con cada partido. Un equipo construido desde la competitividad en cada una de sus líneas. 

Como era previsible, Adama Traoré impuso su ritmo desde el principio. El Wolverhampton y el exjugador del FC Barcelona se sintieron cómodos desde el pitido inicial, aunque con el paso de los minutos la balanza del partido se fue decantando para los de Lopetegui. El dominio fue tiñéndose de blanco gracias a la variante por la que apostó Julen, con Éver Banega y Joan Jordán -los interiores del 1-4-3-3- como los jugadores más próximos a la base de la jugada para iniciar y organizar el ataque en esos primeros pases. Esto tuvo sus pros y sus contras desde la medular; ganaron poso en sus posesiones, pero a su vez hacía que Fernando Reges estuviese lejos del balón tras una posible pérdida en zona sensible. Y aquí, Adama Traoré + Raúl Jiménez encontraban un contexto favorable. Pero cuando se ajustó esto, todo fue mejor en clave Sevilla. Con un Fernando Reges que volvió a demostrar su valía. 

La mejor pareja de centrales de Europa por momento de forma, constituyen el pilar básico de un Sevilla de Julen Lopetegui tan coral.

En esos primeros minutos, Adama superó hasta a Diego Carlos. Pero cuando se ajustaron ciertos roles en el pasillo central todo fue a mejor en clave sevillista, y lo de los centrales es un claro ejemplo de ello. Más protegidos y más potenciados, tanto Jules Koundé como Diego Carlos expusieron todas sus mejores virtudes a nivel defensivo. Sólidos en cada duelo individual y con una lectura de anticipación muy positiva. Fueron una de las principales claves del encuentro de ayer.. una vez más. 

Dos perfiles de centrales bastante diferentes, cada uno con sus virtudes y defectos, pero qué acierto de Monchi y Lopetegui con Koundé y Diego Carlos. Una pareja de centrales más que consolidada, que se entienden, se complementan y que, a su vez, se potencian. Un Sevilla que se construye desde la solidez de una de las mejores pareja de centrales del continente, por nivel y recursos. Ante los Wolves, en un contexto con mucho espacio a su espalda y jugadores con un despliegue físico inigualable para atacarlos, con Adama y Raúl Jiménez como estandartes, volvieron a demostrar la categoría de estos dos zagueros, que elevan competitivamente al Sevilla.

De la fortaleza en retaguardia, al acierto en vanguardia. Sus hombres diferenciales en ataque volvieron a hacer brillar al Sevilla.

El Sevilla creció entonces desde el esférico, maniató a los Wolves acumulando mucho balón en campo rival. Fue el dueño del partido en todo momento. Y aquí, cómo no, el protagonista principal fue Éver Banega. Moviendo la batuta del equipo, siendo el director de orquesta. Suyo fue además el centro que se convertiría en asistencia en el tramo final del partido, con Lucas Ocampos siendo tan decisivo como acostumbra esta temporada para poner el 1-0 que les daba el pase a semifinales. Fueron los de siempre, cómo no. Los mismos que dan sustento defensivo y ofensivo los que desequilibraron la balanza en favor de los hispalenses. Un Sevilla de Julen Lopetegui que ya está tan solo a solo dos pasos de conseguir su sexta Europa League, casi nada.

Albert Quera

Friedemann Vogel / Pool

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