Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Jesús Navas apunta a ser clave en el duelo de semifinales de la Europa League entre Sevilla y United.
Análisis táctico

Duelo de antagonistas

En un juego tan competido, que vive tanto de momentos concretos y donde la imprevisibilidad hace bandera, es raro establecer ciertos binomios entre una competición y un club. Sin embargo, está claro que cuando hablamos de la Europa League el primer nombre que se nos viene a la cabeza es el Sevilla. Cinco veces han llegado los hispalenses a la final del trofeo naranja, todas ellas en apenas una década que comienza gloriosa en 2006 y que alza su último entorchado hace hoy cuatro años. Cinco finales, cinco títulos. Ahora, en 2020, solo le queda superar un último gran escollo en forma de diablo rojo para alcanzar su sexta final y que la aritmética siga su curso lógico.

No lo tendrá nada fácil el Sevilla ante uno de los equipos que mejor cerró esta condicionada temporada en su campeonato doméstico. Sin embargo, podemos afirmar sin pillarnos los dedos que los de Julen Lopetegui son los que mejores sensaciones y mejor fútbol nos han dejado en estas rondas recientes de la Europa League. Aunque ciertos mineros ucranianos hayan hecho méritos para ser reconocidos también. El Sevilla ha basado su fortaleza en una adaptabilidad durante los partidos que lo ha convertido en algo ciertamente camaleónico, un híbrido de presiones altas y bloques medios que apuesta indistintamente por el control o por un fútbol más directo.

La adaptabilidad a distintos planes según el momento de partido. La principal seña de identidad de la que ha hecho virtud el Sevilla de Julen.

Esa capacidad para mudarse la piel dentro del propio partido ha hecho del Sevilla un indescifrable para sus rivales. La máquina Enigma del fútbol europeo. Los hispalenses encuentran argumentos para salir o dañar ante diferentes presiones y sistemas adversarios sin necesidad de cambios evidentes, solo matizando su plan inicial. Fonseca y Nuno ya lo vivieron en sus carnes. Ahora la patata caliente está en manos de un Ole Gunnar Solskjaer que deberá tratar de explotar sus principales virtudes hasta el punto de condicionar el planteamiento del Sevilla hasta una zona de no retorno. Hacer que el partido escape de su control.

Mientras, la oportunidad del Manchester United reside en su pasillo central. Los cinco hombres por los que suele apostar el noruego son la garantía que necesitan los mancunianos para comenzar a desequilibrar la balanza a su favor. No es solo tratar de establecer un ritmo Premier, es la superioridad física de los Bailly, Bruno o Pogba que debe imponerse en cada duelo individual, en cada segunda jugada. Un juego de contactos llevado al pico de necesidad desde el plano físico. Los de Julen siempre ha sabido guardar bien su ropa, pero exponerlo a este tipo de partido desde la medular hacia el área de Romero puede suponer el primer punto en favor de los ingleses, y firmar una ventaja ante este Sevilla ya supone tener mucho camino hecho.

Si la fortaleza del United está en su carril central, sus debilidades se concentran en los pasillos exteriores, justamente por donde el Sevilla puede hacer más daño.

Si Julen Lopetegui puede esquivar el peaje de tener que pasar por el carril central para elaborar su juego podrá desactivar la influencia del 1-4-3-3 del United en dicha zona. Algo que el Sevilla ya ha sabido hacer cuando así lo ha creído conveniente, optando por una salida desde la altura de sus laterales (Navas-Reguilón) o con un envío más directo y descarga del punta, aunque esta última variante vs Bailly-Maguire puede salirle fácilmente cruz. Eso sí, Solskjaer deberá proteger de la mejor manera esas bandas por las que discurra el caudal ofensivo sevillista, pues es ahí donde reside su principal debilidad; una que el Sevilla, con todos sus automatismos y un Ocampos a pleno rendimiento, sabe explotar muy bien.

Un duelo que se decidirá desde los carriles exteriores porque es la zona desde la cual el Sevilla puede controlar el partido, y está claro que querrá que el partido se dispute desde ahí. Con esa la permeabilidad táctica de los pupilos de Lopetegui que ha permitido a los hispalenses llevar los choques siempre a su terreno, al planteamiento que más le beneficie, como gran virtud. Porque siendo dos propuestas tan antagónicas, el vencedor, más allá de los clásicos detalles que muchas veces lo definen todo a noventa minutos, será el que consiga llevar al otro a su terreno. El duelo está servido.

Dani Souto

David Rogers / Getty Images

¡Comenta!