Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Evidencias individuales

La Juventus de Sarri empezó su andadura con más certezas individuales que colectivas pero con la apariencia de contar con actores adecuados para su plan.

Certezas en el desorden

El Villarreal se recompuso a partir de su tercera línea delante de un Granada irregular. Sin la agudeza táctica de mitad de curso, el acierto (y desacierto) fue exagerado.

A distintas alturas

De Jong llega a un Sevilla con un juego concreto y un contexto para potenciarlo, aunque habrá que ver cómo logra aclimatarse a La Liga.

Pere Pons con Garitano

Después de una temporada inestable, Pere Pons se pone a las órdenes de Garitano para reconectar con su lenguaje futbolístico.

El reto de Rubi

La marcha de Setién era un vacío difícil de suplir y Rubi no va a dejar margen a la expectativa. Balón, triángulos, combinación de alturas y profundidad.

Volver a ser

Portu deja el nido donde se convirtió en un jugador impactante. Después de una temporada irregular, aterriza en Anoeta para volver a enseñar su potencial.

El terreno de Eden

Cuando el Chelsea de Sarri abrió la lata, no solo ganó sentido coral sino que hizo desconfiar a su rival. En este escenario, Eden Hazard fue letal.

Los males de Eusebio

A falta de concretar una forma, Eusebio ha ido viendo cómo los ‘a priori’ representantes de su idea caían víctimas del inconformismo táctico del de La Seca.

Terrible maravilla

El Tottenham de Pochettino nos volvió a recordar, un día después, el por qué amamos tanto la Champions. El por qué amamos tanto esta terrible maravilla.

El problema es la subjetividad

Eusebio es el culpable principal para los aficionados gerundenses. Aun así, el problema va más allá del banquillo, de la historia del club y de este mismo.

Sol antes de la tormenta

El Liverpool minimizó las pocas opciones que le quedaban a un Oporto creyente pero con una falta de acierto que acabó pagando.

Alejarse de lo incontrolable

Guardiola quiso alejarse de lo incontrolable aunque eso supusiera alejarse de sí mismo. El Tottenham ganó confianza en lo colectivo y después en lo individual.